Un hombre de Dios al servicio de los hombres

Un hombre de Dios al servicio de los hombres

"Pensamientos, experiencias , suigerencias" por Melchor de Pobladura


posted by Marcela T. Gonzalez Grupos on

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219. Me veo en una gran desolación. Me encuentro solo para llevar el peso de todos y la preocupación de no poder comunicar el alivio espiritual a quienes Jesús me envía. El hecho de ver cómo muchas almas se obstinan en permanecer en el mal, a pesar del sumo Bien, me aflige, me acongoja, me martiriza, me debilita la mente y me desgarra el corazón. ¡Oh, Dios mío, y qué espina siento clavada en el corazón! (1181).

220. ¡Ah!, también Vos, Dios mío, comprendéis cuán terrible martirio es para mi alma el ver las grandes ofensas que en estos tristísimos tiempos os hacen los hijos de los hombres y la horrible ingratitud con que os pagan las pruebas de amor y el poco o ningún cuidado que sienten por perderos a Vos.
¡Dios mío! , ¡Dios mío! ¿Es necesario admitir que éstos ya no creen en Vos, desde el momento en que con tanta descortesía os niegan el tributo de su amor?' ¡Ay de mí! ¡Dios mío!, ¿cuándo llegará la hora en que esta alma vea restaurado vuestro reino de amor?... ¿Cuándo pondréis fin a este mi tormento? (676).

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