posted by Unknown on El P. Pío sigue cumpliendo su “misión grandísima”:
Al
Padre Pío de Pietrelcina el Señor le concedió, entre otros muchos dones, el de “conocer”
y anunciar cosas futuras. Que anunció a Montini que se preparara para ser el
sucesor del Papa Juan XXIII, está comprobado porque tenemos el testimonio de
quien llevó al Cardenal de Milán el mensaje del Fraile capuchino. Hay datos que
garantizan que el mismo mensaje de que se preparara para ser Papa le hizo
llegar al futuro Juan Pablo II.
Este
don de “conocer” y anunciar el futuro lo manifestó también de otros muchos
modos y también en cosas muy sencillas, como ésta, cuando todavía no teníamos
los medios para conocer el sexo del que se formaba en el seno materno: La
futura mamá que le pregunta: - ¿Cuándo nazca mi hijo que nombre le pongo? -
Ponle Clara. - ¿Y si es niño? - Te he dicho que le llames Clara, insistía el Padre Pío. Y, como podemos suponer, acertaba siempre.
Es
claro que esto no se podía comprobar hasta que tuviera lugar lo anunciado.
--- - ---
¿Ha sido una “broma” del Padre Pío? La revista bimestral LA VOZ
DEL PADRE PÍO, en sus diversas ediciones, como número cuarto o quinto de la
misma, suele enviar el calendario del año siguiente. En la edición española, que
se envió a los suscriptores en agosto del 2012, el día 13 de marzo del 2013 aparece en
rojo, como los otros días festivos. Nadie sabe la razón, ya que, en el año 2012,
ese día no fue festivo y, por tanto, no cabe el error de "cortar y pegar". En ningún país de lengua española se celebra nada
especial ese día 13 de marzo… Los que corrigieron las pruebas, que suelen hacerlo con esmero, no se dieron cuenta de este
error…
Algunos de los lectores de LA VOZ DEL PADRE PÍO, al
ver ese día 13 de marzo en rojo, se preguntaban por el motivo; pero nadie sabía
dar respuesta.
El día 13 de marzo, por la tarde, fue elegido el nuevo
Papa, el Papa Francisco. ¿Una “broma” del Padre Pío, anunciando lo que iba a suceder meses más tarde? Lo cierto es que alguien
ya le ha enviado el calendario al Papa Francisco, comunicándole la noticia…
¡por si acaso!
Elías Cabodevilla Garde
posted by Unknown on Aprendemos del P. Pío
«Hombre de oración» (Pablo VI)
Basta abrir cualquiera de los
cuatro Evangelios para descubrir la importancia de la oración en la vida de
Jesús. Por ejemplo, el de Marcos. En el capítulo primero, después de
presentarnos un día de actividad intensa de Jesús en Cafarnaúm, añade: «Se levantó de madrugada, cuando todavía
estaba muy oscuro, se marchó a un lugar
solitario y se puso a orar» (Mc
1, 35). Después de la primera multiplicación de los panes, escribe: «Y después de despedirse de ellos, se retiró
al monte a orar» (Mc 6,46). Y
tras el relato de la cena pascual e institución de la Eucaristía: «Llegan a un huerto, que llaman Getsemaní y
dice a sus discípulos: Sentaos aquí mientras voy a orar» (Mc 14, 32).
Jesús, además, enseñó a sus
discípulos a orar; no sólo con su ejemplo y con la oración del Padrenuestro,
cuando uno de sus discípulos le pidió: «Señor,
enséñanos a orar, como Juan enseñó sus
discípulos» (Lc 11, 1), sino con
otros muchos mensajes.
--- - ---
Del
Padre Pío se ha escrito: «El Padre Pío es
un hombre hecho oración; es la definición que mejor le corresponde, como al seráfico
Padre»; y fueron muchos los que aprendieron de él la difícil e importante práctica
de la oración.
El
Padre Pío dijo en cierta ocasión: «Yo quiero ser solamente un pobre fraile
que ora». Y este deseo no quedó en
meras palabras. El padre Fernando de Riese Pio X, en su biografía
“Padre Pío de Pietrelcina - Un crucificado sin cruz”, escribe: «En su
reclinatorio o en el altar, en la iglesia o en la celda, caminando por los
claustros o por los senderos del huerto de los capuchinos, con las manos
recogidas o desgranando el rosario, su mundo es Dios... Su vida es, sobre todo,
vida de oración, de coloquio ininterrumpido, dulce y obstinado, con Dios. La
oración le absorbe todo su tiempo». Y unas líneas más adelante: «En las
tentaciones, reza; en los meses de total segregación, desde el 11 de junio de
1931 al 16 de julio de 1933, reza; en las alegrías, reza; en las experiencias
extraordinarias, reza; en los momentos dramáticos, reza; en las enfermedades,
reza; en la programación de sus iniciativas, reza».
El
Padre Pío oraba para prepararse a la santa Misa y para dar gracias después de
celebrarla; oraba para encontrarse con Dios: «En el estudio de los libros se
busca a Dios, en la meditación se le encuentra», solía repetir; oraba para
contemplar la vida y, sobre todo, la pasión y muerte de Cristo: «El alma
cristiana no deja pasar un solo día sin meditar la pasión de Jesucristo», se decía a sí mismo y a los demás;
oraba buscando alivio en sus continuos sufrimientos: «El mejor
consuelo es el que viene de la oración», aconsejaba desde su experiencia
personal de cada día; oraba para comprar las almas para Dios: «O perdonas
a tu pueblo o bórrame del libro de la vida»; oraba para implorar de Dios
las gracias que le suplicaban sus devotos: «Mis oraciones, que tú me
pides con insistencia, no te faltan nunca, porque no puedo olvidarme de ti que
me costaste tantos sacrificios», escribía a uno de sus hijos espirituales; oraba,
con devoción especial, para felicitar e invocar a la Virgen María, sobre todo
con el rezo del rosario, que era su oración preferida y su arma contra las
fuerzas del mal…
Lo
que acontecía en la oración del Padre Pío nos quedará siempre en el misterio,
al menos a juzgar por lo que escribió a su Director espiritual, el padre
Benedicto. El 26 de marzo de 1914 le dice: «En
cuanto me pongo a orar, inmediatamente siento mi corazón como invadido por una
llama de un vivo amor... Es una llama delicada y muy dulce, que consume y no
causa ninguna pena»; y unos meses antes, el 1 de
noviembre de 1913: «Lo que sí sé decir de
esta oración es que me parece que el alma se pierde totalmente en Dios... Otras
muchas veces me siento impelido por un ímpetu muy vehemente, siento que Dios me
aprieta, me parece que voy a morir. Todo esto nace... de una llama interior y
de un amor excesivo que, si Dios no acudiese en mi ayuda en seguida, me
consumiría».
El Padre Pío fue, además, un buen maestro de
oración. Invitó a orar: «Ora con
constancia, con confianza y con la
mente tranquila y serena»; enseñó los frutos de la oración: «La
oración es la mejor arma, es la llave que abre el corazón de Dios»; aconsejó
la oración insistente «ya que la insistencia pone de manifiesto la fe»; oró,
durante muchos años, a mediodía y al atardecer, con los miles de peregrinos que
llegaban cada día al santuario de Nuestra Señora de las Gracias; y, para
secundar las llamadas a la oración del papa Pío XII, promovió con nuevo empuje,
a partir del año 1947, los Grupos de Oración, que muy pronto se extendieron por
todo el mundo, y para los que celebró su última Misa y a los que impartió su
última bendición, el día 22 de septiembre de 1968, pocas horas antes de su
muerte, durante el Congreso internacional que celebraron en San Giovanni
Rotondo.
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- ---
Al
Padre Pío, también porque, a ejemplo de Cristo, fue hombre de oración y buen
maestro de oración, podemos llamar, como lo hacía fray Modestino, “fotocopia
de Cristo”.
Elías
Cabodevilla Garde
posted by Unknown on Día a día con el P. Pío
16. En el tumulto de las pasiones y de las vicisitudes adversas nos
sostenga la grata esperanza de su inagotable misericordia. Corramos con
confianza al tribunal de la penitencia, donde él con ansiosa solicitud de padre
nos espera en todo momento; y, conscientes de nuestra insolvencia ante él para
corresponderle, no dudemos del perdón pronunciado solemnemente sobre nuestros
errores. Pongamos sobre ellos, como ya la ha puesto el Señor, una piedra
sepulcral.
17. El corazón de nuestro divino Maestro no tiene ley más amable que
la de la dulzura, la de la humildad y la de la caridad.
18. Jesús mío, dulzura mía, ¿y cómo puedo vivir sin ti? Ven siempre,
Jesús mío, ven; entra a poseer tú solo mi corazón.
19. Hijos míos, nada es demasiado a la hora de prepararnos para la
santa comunión.
20. Padre, me considero indigno de la santa comunión. ¡Soy indigno!
Respuesta: "Es verdad, no somos dignos de un regalo tan
grande; pero una cosa es acercarse indignamente en pecado mortal, y otra distinta
no ser dignos. Indignos somos todos; pero es él quien nos invita, es él quien
lo quiere. Humillémonos y recibámosle con todo el corazón lleno de
amor".
21. “Padre, ¿porqué llora cuando recibe a Jesús en la santa
comunión?”.
Respuesta: “Si la Iglesia lanza este grito: No despreciaste el seno de la Virgen,
hablando de la encarnación de la Palabra en el seno de la Inmaculada, ¡qué no
habrá que decir de nosotros miserables! Pero Jesús nos ha dicho: "Quien no come mi carne y no bebe mi sangre
no tendrá la vida eterna"; por tanto, acerquémonos a la santa comunión
con gran amor y temor. Todo el día sea preparación y acción de gracias de la
santa comunión.
22. No te desanimes si no consigues hacerlo todo como deseas.
Esfuérzate en hacer lo que tienes que hacer sin que nada te distraiga de ello.
Y despreocúpate de si experimentas consuelo, aburrimiento o fastidio. Tu
intención sea siempre recta.
(Tomado de BUONA
GIORNATA de Padre Pio da Pietrelcina)
Traducción del
italiano: Elías Cabodevilla Garde
posted by Unknown on El P. Pío sigue cumpliendo su “misión grandísima”:
Al
Padre Pío de Pietrelcina la iglesita que encontró al llegar a la fraternidad
capuchina de San Giovanni Rotondo el 28 de julio de 1916, pronto se le quedó muy
pequeña para acoger a los fieles que acudían a él para confesarse, participar
en la misa, escuchar sus consejos, pedir su intercesión ante el Señor por medio
de la Virgen María...
El
1 de julio de 1959 se consagró el gran santuario, dedicado, al igual que la
iglesita antes mencionada, a Nuestra Señora de las Gracias, con capacidad para
más de 1.000 personas sentadas, que integra en el lado izquierdo, atrás, una
parte de la iglesita. Pronto resultó insuficiente para acoger a los peregrinos,
y así lo juzgó el Padre Pío que, al verlo terminado, exclamó: «¿Qué habéis
hecho: una “cajita de fósforos”?».
El
1 de julio del 2004, se consagró la gran iglesia dedicada a San Pío de Pietrelcina, a pocos
metros de los dos templos antes citados. Aunque su capacidad es para unas 6.500
personas sentadas, las celebraciones extraordinarias hay que realizarlas al
aire libre y es frecuente que, en las ordinarias, muchos de los peregrinos
tengan que seguirlas desde el exterior del templo.
--- - ---
En la capital de La Rioja (Argentina) el Padre Pío, quizás
también para tener un santuario en el que “más fácilmente” escuchar y atender
las peticiones que se le dirijan, pero ciertamente para que no falte un lugar digno
de culto al Señor y de oración para la comunidad cristiana, ha acudido de nuevo
a la familia Mercado-Serio.
En una zona nueva, todavía en construcción, al pie de
la montaña, frente al Parque de la ciudad, se va a levantar en breve el “Santuario
San Pío de Pietrelcina”. Con este templo, la Familia Mercado-Serio quiere
seguir agradeciendo al Señor las gracias especiales recibidas de él por medio
del Padre Pío; entre ellas la curación, inexplicable para los médicos, de Hugo
Mercado en el año 2001. Manifestaciones especiales de ese agradecimiento han
sido hasta ahora la puesta en marcha y la atención del “Grupo de Oración del
Padre Pío” y la construcción de cinco centros de salud “Padre Pío de
Pietrelcina”, tres en la ciudad de La Rioja y otros dos en las ciudades cercanas
de Aimogasta y Senagasta.
En la fotografía, Hugo Mercado y Marta Serio, con sus
nietecitas Pía y Guadalupe, en la visita que acaban de realizar, un año más, a
San Giovanni Rotondo. La finalidad concreta de la peregrinación de este año ha
sido ofrecer al Padre Pío, y poner bajo su protección, el “Santuario San Pío de
Pietrelcina”, que se va a construir en terreno adquirido por Pablo y según
proyecto arquitectónico de Hugo, ambos hijos de Hugo y Marta y hermanos de
Andrea. Andrea es la madre de Pía y de Guadalupe. Como, al parecer, no tiene el
don de la bilocación que tenía el Padre pío, no aparece en la fotografía,
porque es ella la que la hace. Como se deduce de la foto, las tres generaciones
de la familia tuvieron la oportunidad de orar ante los restos mortales, “visibles”
de nuevo desde el pasado 1 de junio, de
San Pío de Pietrelcina.
Elías Cabodevilla Garde
posted by Unknown on El P. Pío místico y apóstol
El Padre Pío, a quien el Señor asoció a la pasión de Cristo como víctima,
deseó y buscó que otros, elegidos como él por el Señor para colaborar de este
modo en la salvación de los hombres, respondieran con generosidad a esta misión.
· En el último escrito de esta etiqueta de la
web cité las palabras que el Padre Pío escribió al padre Agustín el 20 de
septiembre de 1912: Él (Jesús) se elige
almas… para ser ayudado en la gran empresa de salvar a los hombres. Y cuanto
más sufren estas almas, sin consuelo alguno, tanto más se alivian los dolores
del buen Jesús» (Ep I, 303s). Se
lo había manifestado Jesús, al decirle: «Hijo
mío, necesito víctimas para calmar la ira justa y divina de mi Padre» (Ep I 343).
· El Padre Pío buscó personalmente esas almas
elegidas por el Señor, y les ayudó a descubrir las consecuencias dolorosas que
implica la ofrenda de víctima. Las animaba a realizar esa ofrenda cuando las
veía preparadas para ello, como en el caso de Jerónima Longo, a la que, después
de escribirle: «Puedes estar segura de
que el Señor quiere poseer totalmente tu corazón y que lo desea herido de amor
y de dolor como el suyo», le dice: «Me
parece muy bien que pidas al Señor que te haga partícipe de sus dolores» (Ep III, 1022s). Pero era muy prudente a
la hora de concederles su autorización, como en el caso de María Gargani: «Sobre el permiso que me has pedido para
ofrecerte como víctima por tus hermanos, de momento no puedo concedértelo.
Recuerdámelo más adelante y entonces se verá qué se debe hacer en el Señor»
(Ep III, 247).
· Y el Fraile capuchino hizo algo más para
encontrar esas almas. Se lo pidió al menos a uno de sus dos Directores
espirituales, el padre Agustín. «Si os
parece bien, buscad almas que se ofrezcan al Señor en calidad de víctimas por
los pecadores. Jesús os ayudará», le escribió el 12 de marzo de 1913 (Ep I, 343).
El Padre Pío, convencido de que la “misión
grandísima” que le había confiado el Señor le exigía hacer «más ruido
después de muerto que en vida», quiso ser, no solo víctima perfecta, sino
también víctima perenne hasta el final de los tiempos de este mundo.
· Ésta es la sorprendente manifestación de un
hijo espiritual del Padre Pío, don Pierino Galeone, en su libro “Padre Pio mio Padre”, reiterando lo que
había manifestado en el “Proceso de Beatificación
y Canonización del Siervo de Dios Pío de Pietrelcina”: «El Padre Pío me reveló además que había
pedido a Jesús y que lo había obtenido, no sólo ser víctima perfecta, sino
también víctima perenne, es decir, continuar siendo víctima en sus hijos, con
el fin de prolongar su misión de corredentor con Cristo hasta el fin del mundo.
Él me dijo y me confirmó que había recibido del Señor la misión de ser víctima
y Padre de víctimas hasta el último día».
· Desear ser víctima perfecta es algo lógico para
quien ha hecho esta ofrenda al Señor. El Padre Pío, no sólo lo intentó con toda
generosidad, sino que pidió esa gracia al Señor. La pidió ciertamente el día de
su Primera Misa, como consta en el recordatorio de la misma: «Jesús… Contigo sea yo para el mundo / Camino
Verdad Vida. / Y para ti Sacerdote Santo / Víctima Perfecta». (Ver Ep I, 196, nota). Pero es fácil pensar
que lo hizo en otras muchas ocasiones. Pero desear y pedir ser víctima perenne,
hasta el fin del mundo, supera todo lo imaginable.
· El periodista italiano Antonio Socci, en su
libro “Il segreto di Padre Pio”, afirma
con razón que lo manifestado por don Pierino Galeone «deja sin palabras», porque es mucho más que lo que el Padre Pío había
prometido a Giuseppina Morgera: «No
temáis que, cuando llegue mi partida de este mundo, os pueda faltar algo: os prometo
ante el cielo y la tierra que continuaré cuidando de vosotros desde el cielo.
Las visitas que os haga serán más frecuentes, Pero ¿qué digo? Estaré siempre a
vuestro lado: me preocuparé siempre de vuestra santificación. Y cuando el Señor
quiera llamaros, yo mismo os presentaré al divino Esposo». Y añade Socci: «Es mucho más que una presencia visible: es
el Padre Pío que continúa su misión por medio de sus hijos espirituales».
· Aunque es entrar en el misterio, y de alguna
manera juzgarlo, Antonio Socci presenta el caso de una joven, a la que da el
nombre ficticio de Laura, en la que, a su juicio y a juicio del sacerdote que la
acompaña espiritualmente, el Padre Pío está siendo hoy víctima en esa víctima.
Yo creo tener la suerte de conocer al menos otros dos casos.
Elías Cabodevilla Garde
posted by Unknown on Día a día con el P. Pío
9. Amemos a Jesús por su grandeza divina, por su poder en el cielo y
en la tierra, y por sus méritos infinitos, pero, también y sobre todo, por
motivos de gratitud. Si hubiera sido con nosotros menos bueno, más severo,
¡seguro que habríamos pecado menos!... Pero el pecado, cuando le sucede el
dolor profundo de haberlo cometido, el propósito leal de no volverlo a cometer,
el sentimiento vivo del gran mal que con él hemos causado a la misericordia de
Dios; cuando, heridas las fibras más duras del corazón, se consigue que de
ellas broten lágrimas ardientes de arrepentimiento y de amor, el mismo pecado,
hijo mío, llega a convertirse en peldaño que nos acerca, que nos eleva, que de
forma segura nos conduce a él.
10. Oh, si tuviese un número infinito de corazones, todos los
corazones del cielo y de la tierra, el de tu Madre... todos, todos, oh Jesús,
te los ofrecería a ti.
11. Jesús mío, mi dulzura, mi amor, amor que me sostiene.
12. Jesús, te quiero muchísimo; es inútil que te lo repita, te quiero
mucho, Amor, Amor. ¡Tú solo!... a ti solo las alabanzas.
13. Jesús sea para ti, siempre y en todo, escolta, apoyo y vida!
14. Doy mi aprobación a que te ocupes en ganar almas para Jesús,
enseñándoles el modo de agradarle. Haz también la santísima comunión por el
Santo Padre.
15. Aún admitiendo que hubieras cometido todos los pecados de este
mundo, Jesús te repite: te son perdonados (tus) muchos pecados porque has amado
mucho.
(Tomado de BUONA
GIORNATA de Padre Pio da Pietrelcina)
Traducción del
italiano: Elías Cabodevilla Garde
posted by Unknown on El P. Pío sigue cumpliendo su “misión grandísima”:
Las
invitaciones del Padre Pío a cultivar la oración -invitaciones con su ejemplo y
con su palabra- dieron, desde el inicio, el fruto inherente a la oración bien
hecha: la fraternidad.
Los
que respondían a estas invitaciones del Santo comenzaron pronto a reunirse para
orar juntos; así surgieron, casi espontáneamente, los Grupos de Oración del
Padre Pío.
Cuando,
en lugares cercanos, funcionaban dos o más Grupos de Oración del Padre Pío, no
faltaban, con alguna periodicidad, los encuentros de todos ellos para
conocerse, intercambiar experiencias, animarse mutuamente, orar juntos…; en
definitiva, avivar lazos de fraternidad.
Más
tarde, sobre todo desde el año 1947, cuando el Padre Pío, como respuesta a la
petición del Papa Pío XII de promover la oración para remediar los males
causados por la Segunda Guerra Mundial, dio nuevo impulso y nueva organización
a sus Grupos de Oración, vinieron, junto a otros encuentros, los Congresos
diocesanos, regionales, nacionales e internacionales de los mismos. El segundo
de estos últimos tuvo lugar en San Giovanni Rotondo en la tercera semana de
septiembre de 1968, coincidiendo con la celebración de los 50 años de los
estigmas visibles del Padre Pío. Para los participantes en este II Congreso
Internacional celebró el Santo su última misa, a las cinco de la mañana del 22
de septiembre, domingo, y a ellos dio su bendición al atardecer de ese día,
pocas horas antes de morir a las 2,30 del día 23, lunes.
--- - ---
El Padre Pío sigue promoviendo los encuentros de sus
Grupos de Oración con la finalidad antes indicada: conocerse, intercambiar
experiencias, animarse, orar juntos…
En la fotografía, los miembros de dos Grupos de
Oración del Padre Pío, además de reciente fundación, en su reunión del pasado
domingo, día 2 de junio. Los dos son del Estado norteamericano de Texas. Uno,
promovido y atendido por el Hno. Pablo Jaramillo, capuchino, en la parroquia de
Nuestra Señora de Guadalupe de Fort Worth; el otro, promovido por Roxana Polanco
y atendido por el Padre Jesús, sacerdote diocesano, en la parroquia de San Juan
Diego de Dallas.
El Grupo de Fort Worth se desplazó hasta Dallas para, entre
otras cosas importantes, fomentar la fraternidad. No hace falta ofrecer más
datos sobre el encuentro que celebraron. Basta fijarse en las caras de
satisfacción de los fotografiados para imaginarlo.
Elías Cabodevilla Garde





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