Un hombre de Dios al servicio de los hombres

Un hombre de Dios al servicio de los hombres

Biografía






BREVE BIOGRAFÍA DE SAN PÍO DE PIETRELCINA

Nacimiento
El Padre Pío nació en Pietrelcina (Benevento - Italia), en la tarde del 25 de mayo de 1887, siendo el cuarto de los siete hijos del matrimonio de Grazio María Forgione con María Josefa De Nunzio. Fue bautizado con el nombre de Francisco en la iglesia arciprestal de Santa María de los Ángeles, hoy de Santa Ana, a primeras horas del día siguiente, 26 de mayo. Es muy revelador este dato que nos aporta uno de los hijos espirituales del Padre Pío, hoy muy anciano, que sin duda lo escuchó o lo percibió en sus muchos y prolongados encuentros con el Santo: que el Fraile capuchino lloraba amargamente al pensar en las horas - ¡fueron tan pocas! - que había estado en pecado original y sin la gracia santificante que se nos da en el Bautismo. En 1899, a la edad de 11 años, recibió la Primera Comunión, en fecha anterior al 25 de mayo que nadie sabe concretar. Ese mismo año 1899, el día 27 de septiembre, cuando ya había cumplido los 12, recibió el Sacramento de la Confirmación.
Religioso capuchino
Como Religioso capuchino, Francisco Forgione llegó al convento de Morcone el 6 de enero de 1903, a la edad de 15 años. Allí, días más tarde, el 22 de enero, comenzó el año del noviciado, tomando el nombre de Fray Pío de Pietrelcina, e hizo la profesión religiosa por tres años el 22 de enero de 1904. Su consagración definitiva al Señor, mediante la profesión perpetua en la Orden de los Capuchinos, la llevó a cabo en San Elia a Pianisi el 27 de enero de 1907.
Su camino hacia el sacerdocio
En su camino hacia el Sacerdocio, Fray Pío cursó los estudios de filosofía y de teología en los centros de formación que los Capuchinos de la Provincia de Foggia tenían en San Elia a Pianisi, San Marco la Catola, Serracapiola y Montefusco. Recibió las Órdenes menores en Benevento, el 19 de diciembre de 1908, de manos del Arzobispo Monseñor Benedicto Bonazzi, y el Subdiaconado, a los pocos días, el 21 de diciembre, en la misma ciudad, de manos del Arzobispo Monseñor Pablo Schinosi. En el Diaconado, en Morcone, el 18 de julio de 1909, actuó como Obispo ordenante Monseñor Benedicto María Della Camera; y en el Sacerdocio, en Benevento, el 10 de agosto de 1910, lo hizo Monseñor Pablo Schinosi. Para recibir el Sacerdocio en esa fecha, necesitó la dispensa de más de nueve meses de la edad requerida, los 24 años cumplidos, que la obtuvo de la Sagrada Congregación de Religiosos, en rescripto del 1 de julio de 1910.
Una enfermedad misteriosa
Una enfermedad, a la que muchos dan el calificativo de misteriosa, obligó al Padre Pío, bajo consejo de sus médicos, a volver a su pueblo natal y, por tanto, a vivir fuera del convento, ya que el actual convento de Capuchinos de Pietrelcina no se inauguró hasta el 6 de julio de 1947. Con breves ausencias, que las pasó en los conventos de Morcone, Montefusco, Campobasso y Gesualdo, y, en 1915-1916, durante la primera guerra mundial, como soldado, en Nápoles, el Fraile capuchino permaneció en Pietrelcina desde los primeros meses del año 1909 hasta el 17 de febrero de 1916, fecha en la que viajó a Foggia, también para atender espiritualmente en sus últimos días a su primera hija espiritual, Raffaelina Cerase, que falleció pocas semanas después, el día 25 de marzo.

Su estancia en Foggia y llegada a San Giovanni Rotondo
La estancia del Padre Pío en el convento de Santa Ana de Foggia sólo duró unos pocos meses. El 28 de julio subió, para unos días, a San Giovanni Rotondo, para ver cómo le probaba el aire de montaña de aquel convento, construido en la falda del monte Gárgano. A ese convento regresó días después, el 4 de septiembre, y allí permaneció durante 52 años, hasta su muerte, acaecida el 23 de septiembre de 1968. Porque no deja de ser llamativo en un religioso capuchino, quiero indicar que las pocas y breves salidas del Padre Pío de este pueblo, una de ellas, de una semana, en mayo de 1917, a Roma, para acompañar a su hermana Graciela que ingresaba en las Religiosas Brígidas, tuvieron lugar antes del 16 de mayo de 1918, y que, desde esa fecha, no se ausentó nunca de San Giovanni Rotondo.
Transverberación y llagas del Señor en manos, pies y costado
Fechas importantes en la vida del Padre Pío de Pietrelcina en San Giovanni Rotondo fueron: el 30 de mayo de 1918: respondiendo a una invitación general a la santidad del Papa Benedicto XV, se ofreció víctima por los pecadores y por el final de la guerra mundial; el 5-7 de agosto de 1918: recibió el doloroso y a la vez gozoso don de la transverberación; el 20 de septiembre de 1918: recibió de nuevo las Llagas del Señor en manos, pies y costado, que ya las tenía, aunque invisibles y no por eso menos dolorosas, desde 1910, probablemente desde el día 8 de septiembre; el 9 de mayo de 1919: se publicó por primera vez en la prensa la noticia de las Llagas del Capuchino, noticia que suscitó de inmediato la afluencia masiva de devotos y de curiosos a San Giovanni Rotondo; el 15-16 de mayo, el 26 de julio y el 9 de octubre de 1919: los doctores Luis Romanelli, Amico Bignami y Jorge Festa, de forma sucesiva, examinaron las Llagas del Padre Pío por encargo de los Superiores general y provincial de los Capuchinos, y el 15 de julio de 1920: lo hicieron, al mismo tiempo, los doctores Festa y Romanelli.
Visita del Padre Agustín Gemelli
El 18 de abril de 1920: visita a San Giovanni Rotondo del Padre Agustín Gemelli, franciscano, sin duda el principal causante de las medidas que dos años más tarde adoptó el Santo Oficio en relación a nuestro Biografiado; el 2 de junio de 1922: el Ministro general de los Capuchinos recibió el escrito en el que se le comunicaba las decisiones adoptadas por el Santo Oficio el día 10 de mayo en relación al Padre Pío, entre las que figuraba la de cambiar de Director espiritual, de modo que ya no podría tener ninguna comunicación, ni siquiera epistolar, con el Padre Benedicto de San Marco in Lamis; el 31 de mayo de 1923: declaración del Santo Oficio de que «no consta la sobrenaturalidad de los hechos que se atribuyen al Padre Pío de Pietrelcina» e invitación a los fieles a actuar en conformidad con esta declaración; el 17 de junio de 1923, el Superior de los Capuchinos de San Giovanni Rotondo recibió la orden de que el Padre Pío no celebrara la Misa en público, sino en la capilla interna del convento, sin asistencia de fieles, aunque a los 6 días, ante la reacción casi violenta de la gente, tuvo que autorizarle a hacerlo en la iglesia.
Privación temporal de las facultades ministeriales, exceptuada la Misa
El 11 de junio de 1931: el Padre Pío, cumpliendo el decreto del Santo Oficio del 23 de mayo, que le privaba de todas las facultades ministeriales exceptuada la celebración de la Misa en privado, comenzó a celebrar en la capilla interior del convento; el 16 de julio de 1933: al conceder el Santo Oficio al Superior general de los Capuchinos que pudiera autorizar al Padre Pío el ejercicio del ministerio sacerdotal, éste, con gran regocijo de los fieles, volvió a celebrar la Misa en la iglesia, y, en fechas sucesivas, a confesar a los hombres, a confesar a las mujeres y a ejercer otros ministerios propios del sacerdote, reiniciando así un intensísimo apostolado y para un número siempre creciente de fieles.
Otros hechos importantes hasta su muerte, en septiembre de 1968
El 16 de mayo de 1947: colocación de la primera piedra del hospital “Casa Alivio del Sufrimiento”, al que había precedido, desde 1925 hasta 1938, año en que lo destruyó un terremoto, el pequeño hospital “San Francisco de Asís”; el 11 de septiembre de 1948: primera referencia explícita a los Grupos de Oración, que el Padre Pío ya había promovido desde años antes, y con interés especial desde 1947 como respuesta a una llamada del Papa Pío XII a animar la oración en los fieles cristianos; el 7 de enero de 1950: inicio para las mujeres del sistema de prenotación para confesarse con el Padre Pío; poco después se hará lo mismo para los hombres; el 6 de agosto de 1952: la Secretaría de Estado del Vaticano envió una carta al Santo Oficio a favor del Padre Pío «para que pueda ejercer sin molestias su ministerio sacerdotal»; el 6 de junio de 1954: el Padre Pío comenzó a celebrar la Misa al aire libre cuando la iglesia resultaba insuficiente para la concurrencia de fieles; el 5 de mayo de 1956: inauguración del hospital “Casa Alivio del Sufrimiento”; el 2 de julio de 1956: colocación de la primera piedra de la nueva iglesia de Nuestra Señora de las Gracias de San Giovanni Rotondo; el 26 de enero de 1958: inauguración en San Giovanni Rotondo del “Centro de enseñanza profesional”, atendido por los Terciarios Capuchinos; el 2 de julio de 1959: consagración de la mencionada iglesia de Nuestra Señora de las Gracias; el 6-7 de agosto de 1959: visita a San Giovanni Rotondo de la estatua de la Virgen de Fátima, en peregrinación por las capitales de provincia de Italia desde el 25 de abril, y curación “milagrosa” del Fraile capuchino, enfermo desde ese día del mes de abril, fecha en que se ofreció víctima por el fruto espiritual de la mencionada peregrinación mariana; el 12 de septiembre de 1959: primer Congreso nacional de los Grupos de Oración del Padre Pío de Italia, en Catania, con la presencia del Cardenal Lercaro; el 9 de mayo de 1960: primera grabación fraudulenta de las conversaciones del Padre Pío en la sala recibidor del convento para personas de fuera del mismo; el 30 de julio de 1960: llegó el Visitador Apostólico Monseñor Carlos Maccari, con órdenes bien precisas de lo que tenía que obtener de la visita, recibidas de los que habían conseguido que fuera él el elegido para la investigación que se deseaba; fue probablemente uno de los momentos más turbios en relación al Santo de los que tuvo que sufrir el Padre Pío; la visita terminó el 17 de septiembre, las medidas coercitivas no tardaron en llegar, y el Santo Oficio las comunicó al Superior general de los Capuchinos el 31 de enero de l961; el 10 de agosto de 1960: 50 aniversario de la ordenación sacerdotal del Padre Pío, celebrado «en la iglesia grande, abarrotada de fieles, venidos también de lejos»; octubre 1962: comenzaron las visitas al Padre Pío de muchos Obispos, sobre todo extranjeros, que participaban en Roma en el Concilio Vaticano II; el 14 de mayo de 1963: muerte del Padre Agustín de San Marco in Lamis, uno de los dos Directores espirituales del Padre Pío, en San Giovanni Rotondo; el 11 de mayo de 1964: el Padre Pío, que pocos días antes había firmado los dos textos que le habían presentado para su testamento, nombró a la Santa Sede heredera universal de todos los bienes del hospital “Casa Alivio del Sufrimiento”, de los que el Capuchino era administrador único por voluntad y concesión del Papa Pío XII; el 21 de noviembre de 1966: la Sagrada Congregación de Religiosos concedió al Padre Pío la facultad de celebrar sentado la Misa, también las dichas en público; el 10 de febrero de 1967: el Padre Pío pidió al Superior que impidiera la publicación de las cartas que, años atrás, había escrito a sus Directores espirituales; el 29 de marzo de 1968: el Padre Pío comenzó a usar una silla de ruedas para desplazarse por el convento y en la iglesia; el 12 de septiembre de 1968: el Padre Pío escribió al Papa Pablo VI, también en nombre de sus hijos espirituales y de sus Grupos de Oración, para agradecerle «su palabra clara y valiente, sobre todo en la última encíclica “Humanae Vitae”», y reafirmarle su obediencia incondicional; el 20-22 de septiembre de 1968: en el 50 aniversario de las Llagas del Padre Pío, sus Grupos de Oración celebraron en San Giovanni Rotondo su II Congreso internacional; fueron muchas las manifestaciones de júbilo y de acción de gracias al Señor, sobre todo el día 20; el día 21 el Padre Pío se encontraba mal y no celebró la Misa; el día 22 la celebró como de costumbre a las 5 de la mañana, en este caso cantada, y, al final de la misma, sufrió un fuerte desmayo; recuperado, a las 8 de la mañana confesó a los hombres, a las 10’30 bendijo a la multitud que, en el exterior de la iglesia, participaba en los actos del mencionado Congreso de los Grupos de Oración, y la bendijo de nuevo a las 6 de la tarde, después de la Misa con la que se clausuraba el Encuentro; el 23 de septiembre de 1968: a las 2’30 de la mañana, después de confesarse y de recibir el Sacramento de la Unción de enfermos, el Padre Pío murió serenamente, con el rosario en la mano y repitiendo «Jesús, María; Jesús, María».
Y después de su muerte
Después de la muerte del Padre Pío, entre otras, son fechas importantes: el 26 de septiembre de 1968: después de cuatro días en los que miles de fieles desfilaron ante el féretro del Fraile capuchino, a las 13’30 se celebró la Misa de funeral con la participación de más de cien mil personas, y a las 22’30 el cuerpo del Padre Pío recibió sepultura en la cripta construida para este fin debajo del altar mayor de la iglesia de Nuestra Señora de las Gracias; el 27 de septiembre de 1968: a las 4’30 de la tarde se abrió al público la cripta en la que reposan los restos mortales del Padre Pío y comenzó la interminable peregrinación de miles de devotos por la misma; el 4 de noviembre de 1969: petición de los Capuchinos al Obispo Administrador Apostólico de la Diócesis de Manfredonia de abrir el proceso de Beatificación y Canonización del Padre Pío; julio de 1970: salió el primer número de la revista “Voce di Padre Pío”, que pronto se editará también en otras lenguas, y que hoy, además de la edición mensual en italiano, se publica, con periodicidad bimestral, en español, inglés, francés, alemán, polaco y holandés; febrero de 1971: los Capuchinos comenzaron a publicar las cartas del Padre Pío, con el Epistolario I: “Correspondencia con sus Directores espirituales”, al que siguieron, en fechas sucesivas, el Epistolario II, III y IV.
Elogio de Pablo VI y visita de Juan Pablo II
El 20 de febrero de 1971: Pablo VI, hablando al Superior general de los Capuchinos y a sus Consejeros generales, dijo del Padre Pío que «Celebraba la Misa humildemente, confesaba de la mañana a la noche y era, aún si difícil de admitir, el verdadero representante de los estigmas de nuestro Señor. Era hombre de oración y de sufrimiento»; el 23 de mayo de 1987: en el centenario del nacimiento del Padre Pío, el Papa Juan Pablo II realizó una visita pastoral a la Diócesis de Manfredonia-Vieste, con el fin de llegarse a San Giovanni Rotondo, donde se arrodilló y permaneció en oración durante 10 minutos junto a la tumba del Sacerdote estigmatizado y pronunció dos discursos, uno en el iglesia de Santa María de las Gracias y otro ante el hospital “Casa Alivio del Sufrimiento”.
Venerable, Beato y Santo
El 18 de diciembre de 1997: lectura del decreto sobre la heroicidad de las virtudes del Padre Pío, que adquirió así el título de “Venerable”; el 21 de diciembre de 1998: lectura del decreto sobre el milagro atribuido al Padre Pío, en la señora de Salerno (Italia) Consiglia De Martino, que abrió el camino a la Beatificación del Venerable Siervo de Dios; el 2 de mayo de 1999: Beatificación del Padre Pío por el Papa Juan Pablo II, en la Plaza de San Pedro de Roma, que acogió, al mismo tiempo que la Plaza de San Juan de Letrán, al mayor número de fieles conocido hasta ese momento en este tipo de celebraciones; el 20 de diciembre del 2001: lectura del decreto sobre el milagro atribuido al Beato Pío de Pietrelcina, en el niño de San Giovanni Rotondo Mateo Pío Colella, milagro posterior a la Beatificación que es exigido por las normas de la Iglesia para la Canonización; el 16 de junio del 2002: Canonización del Beato Pío de Pietrelcina por el Papa Juan Pablo II, en la Plaza de San Pedro de Roma, de nuevo abarrotada de fieles; el 21 de diciembre del 2003: como fruto de la evolución de la técnica y de los diversos proyectos de radio y de televisión puestos en marcha por los Capuchinos para llevar a todo el mundo el Evangelio y la Voz del Padre Pío, comenzó a funcionar con regularidad, vía satélite, “Teleradio Padre Pio”.
Inauguración de la iglesia de San Pío de Pietrelcina
 El 1 de julio del 2004: inauguración y consagración de la iglesia de San Pío de Pietrelcina, obra del arquitecto Renzo Piano, construida para acoger convenientemente a los millones de peregrinos que cada año llegan a San Giovanni Rotondo, que tiene capacidad para 6.500 personas sentadas, además de las casi 2.000 que podrían encontrar asiento en la capilla del Santísimo, en la capilla inferior, en la capilla penitencial y en las tres salas de conferencias.
Exhumación de los restos mortales, ostensión pública y traslado a la nueva iglesia
El 2 de marzo del 2008: exhumación y reconocimiento canónico de los restos mortales de San Pío, que aparecieron en buen estado de conservación, a excepción del cráneo y de las extremidades superiores, que, aunque sólo en parte, estaban dañados a causa de la humedad del sepulcro; el 24 de abril del 2008: ostensión pública, en una urna de plata y de cristal, en la misma cripta en la que estuvieron enterrados hasta el 2 de marzo, de los restos mortales de San Pío, con el rostro cubierto con una sutil máscara de silicona de color carne.
Visita de Benedicto XVI y traslado del cuerpo del Padre Pío a la nueva iglesia
 El 21 de junio del 2009: el Papa Benedicto XVI visitó San Giovanni Rotondo, oró ante los restos mortales de San Pío de Pietrelcina expuestos en la urna de cristal, veneró emocionado el corazón del Santo que le presentaron en un artístico relicario, y, además de presidir la Misa concelebrada y de rezar el Ángelus, ofreció dos discursos, uno a los enfermos y al personal sanitario del hospital “Casa Alivio del Sufrimiento” y el otro, en la iglesia de San Pío, al clero, a los religiosos y a los jóvenes; el 24 de septiembre del 2009: fin de la ostensión pública del cuerpo de San Pío, que fue colocado en la misma urna de plata y de cristal pero dentro de una urna de plata, que lo oculta a la mirada de los devotos; el 19 de abril del 2010: los restos mortales de San Pío son llevados desde el santuario de Santa María de las Gracias, donde habían reposado desde su muerte, el 23 de septiembre de 1968, a la nueva iglesia, dedicada precisamente a San Pío de Pietrelcina.

Elías Cabodevilla Garde

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