posted by Unknown on El P. Pío sigue cumpliendo su “misión grandísima”:
El
Padre Pío de Pietrelcina, consciente de la “misión grandísima” que le confió el
Señor, sabe que tiene que ser -¿para todos?- lo que los devotos le pedimos al
llamarle, no San Pío, sino Padre Pío. Además, ya lo anunció él: «Soy todo de todos y de cada uno. Cada uno
puede decir: "El Padre Pío es mío"».
A
sus palabras: «Haré más ruido después de
muerto que en vida» es fácil darles el sentido que quiso atribuirles él: «Atraeré
a muchos más hacia Cristo después de muerto que en vida».
Hasta
el día de su muerte, el 23 de septiembre de 1968, atrajo a San Giovanni Rotondo
(Foggia – Italia), donde vivió y ejerció el ministerio desde el 4 de septiembre
de 1916, a miles de hombres y mujeres de los cinco continentes, de todas las
edades y de todas las condiciones sociales. A su funeral, en la tarde del día
26, cuatro días después de su muerte, asistieron unas cien mil personas.
--- - ---
¿Qué hace el Padre Pío hoy, a la distancia de casi 45
años de su muerte? No quiero referirme a San Giovanni Rotondo, pues es lógico,
aunque bastante inexplicable, que sean varios millones las personas que cada
año se acercan a visitar los “lugares del Padre Pío” y a orar ante sus restos
mortales, de nuevo visibles desde el pasado día 1 de junio, como lo estuvieron,
después de su reconocimiento canónico, desde el 24 de abril del 2008 hasta el
24 de septiembre del 2009.
Son muchos los lugares del mundo que, desde hace años,
organizan celebraciones periódicas en torno a la figura del Padre Pío: el día
23 de cada mes, el cuarto martes o el cuarto jueves de mes… Y con frecuencia las
iglesias en las que tienen lugar esos actos litúrgicos se ven abarrotadas de
devotos del Padre Pío. ¿Explicación? El Padre Pío que sigue cumpliendo su “misión
grandísima” y que sigue atrayendo hacia sí a más y más personas para, por medio
de la Virgen María, lanzarlas de nuevo hacia Cristo.
Baste este ejemplo. La parroquia “San Isidro Labrador” de Vásquez de Coronado, de la archidiócesis de San
José, de Costa Rica, celebra todos los meses del año, el día 23 de cada mes,
una Eucaristía, especialmente solemne, y muy bien preparada por el Párroco, el
sacerdote diocesano Padre Gabriel Corrales, y por el Equipo de Liturgia, en
memoria de San Pío de Pietrelcina. Todo ayuda a conocer mejor la espiritualidad
del Padre Pío para, imitándola, caminar con más entusiasmo en el seguimiento de
Cristo y entregarse con más decisión a instaurar el Reino de Dios entre los
hombres: la celebración en su conjunto, la homilía, la veneración de las
reliquias del Santo capuchino, los testimonios de los que han sido beneficiados
por el Señor a través del Padre Pío…
En la celebración del pasado día 23, hace algo menos
de una semana, el amplio templo, único de arquitectura gótica en Costa Rica,
estaba, como se ve en la fotografía, lleno de devotos del Padre Pío: unas mil
personas de todas las edades: niños, jóvenes, adultos, ancianos y personas en
sillas de ruedas.
Elías Cabodevilla Garde
posted by Unknown on El P. Pío místico y apóstol
La biografía de San Pío de Pietrelcina del capuchino
español Leandro Sáez de Ocáriz lleva por título: “Pío de Pietrelcina místico y apóstol”. Si al Padre Pío le tenemos
que colocar entre los grandes místicos de todos los tiempos, le podemos dar el
calificativo de apóstol con no menos razón que a San Pablo, a San Francisco
Javier…
El Padre Pío tenía que responder, no ya a la misión
apostólica que implica el bautismo, sino a un encargo personal del Señor,
recibido en el año del noviciado para capuchino, a la temprana edad de 15-16
años. Lo manifiesta él mismo en una carta de noviembre de 1922 a su hija
espiritual Nina Campanile: «Pero tú,
(Señor), que me escondiste a los ojos de todos, ya desde entonces habías
confiado a tu hijo una misión grandísima, misión que sólo tú y yo conocemos».
En los escritos que iré colgando en esta etiqueta de
la página web intentaré presentar las motivaciones que urgían al Capuchino de
Pietrelcina a la intensísima labor apostólica que realizó a lo largo de su
larga vida de 81 años, los medios que usó en su actividad apostólica, el
talante humano y espiritual con el que actuaba en su apostolado…
Como sencilla aproximación al tema, quiero referirme,
ya en este momento, aunque sea brevemente, al contenido de las dos palabras que
usa el Fraile capuchino: misión
grandísima.
- Pienso que a la palabra “misión” no hay que atribuir un sentido diverso del que le damos al
hablar de la misión de la Iglesia. Esta misión implica, en pocas palabras:
anunciar a los hombres, por los medios adecuados, la buena noticia del
Evangelio; ofrecerles, sobre todo por los sacramentos, la salvación que brota
de la muerte y resurrección de Cristo; y promover, sobre todo en los
bautizados, la caridad hacia Dios y hacia los hermanos. El Padre Pío, al
referirse a esta “misión”, usaba, entre otras, estas expresiones: «liberar a mis hermanos de los lazos de
Satanás»; «hacerles participar de la
vida del Resucitado»; «poner fin a la
ingratitud de los hombres para con Dios, nuestro Sumo Bienhechor»…
- Al adjetivo, en superlativo, “grandísima” sí hay que atribuirle contenidos muy especiales. Aún
sabiendo que me muevo en el “misterio”, me atrevo a otorgarle estos tres.
* Misión grandísima por los frutos que produjo, y
produce, en las personas en las que Dios actuó, y actúa hoy, por medio del
Padre Pío. En las biografías del Padre Pío abundan las conversiones al estilo
de la de San Pablo, muy llamativas por la profundidad en el cambio de vida. Son
obra del Señor, como recalcaba el Fraile capuchino; pero a través de este
instrumento que el Papa Benedicto XV llamó proféticamente: «Uno de esos hombres extraordinarios que Dios
envía de vez en cuando al mundo para salvar a los hombres». Podía ser o una
palabra de corrección fraterna, o la confesión con él, o la asistencia a su
Misa, o la breve orientación espiritual que daba antes del rezo del Ángelus, o
una curación milagrosa, o la llegada de un hijo largamente esperado…El libro de
José María Zavala “Los milagros desconocidos
del Santo de los estigmas” recoge muchas actuaciones del Señor por medio
del Padre Pío, después de la muerte de éste. En ninguna de ellas, la persona
beneficiada queda como antes: o abandona decididamente los caminos del pecado o
de la tibieza, si iba por ellos; o abraza compromisos mucho más exigentes en su
vida de piedad y en su entrega al bien de los demás, si ya vivía las exigencias
de la vida cristiana.
* Misión grandísima por el número de personas a las
que alcanzó y alcanza su actividad apostólica y, además, de los cinco
continentes. Al Padre Pío le podemos llamar el “gran misionero”, no porque
saliera del reducido entorno de San Giovanni Rotondo, sino porque venían a él, en
mayor número conforme se iban divulgando los dones que le regalaba el Señor,
hombres y mujeres de todo el mundo y de todas las edades y clases sociales.
* Misión grandísima, finalmente, porque ésta, al
parecer, no sólo no terminó con su muerte, sino que, a partir del 23 de
septiembre de 1968, adquirió nuevas dimensiones. A las palabras del Padre Pío:
«Haré más ruido después de muerto que en
vida», respuesta a las del religioso de su fraternidad capuchina que le
decía: «¡Cuánto ruido hace usted, Padre
Pío!», tenemos que darles este sentido: «Atraeré hacia el Señor a muchos más después de muerto que los que he
atraído en vida». Lo que acontece en San Giovanni Rotondo desde el día
mismo de la muerte del Padre Pío -se dice que es el segundo lugar católico más
visitado del mundo-, la devoción al Fraile capuchino en todo el mundo, el florecimiento
constante de nuevos Grupos de Oración del Padre Pío, las obras sociales que surgen
por todas partes como respuesta a gracias especiales del Señor por medio del
Santo de Pietrelcina…, lo están acreditando. Y, aunque esto es entrar más y más
en el “misterio”, personas que tienen la suerte de acompañar espiritualmente a
estas “víctimas” dejan escapar informaciones que confirman que es verdad lo
manifestado por Don Pierino Galeone en el “Proceso
de Beatificación y Canonización del Siervo de Dios Pío de Pietrelcina”: «El Padre Pío me reveló además que había
pedido a Jesús y que lo había obtenido, no sólo ser víctima perfecta, sino
también víctima perenne, es decir, continuar siendo víctima en sus hijos, con
el fin de prolongar su misión de corredentor con Cristo hasta el fin del mundo.
Él me dijo y me confirmó que había recibido del Señor la misión de ser víctima
y Padre de víctimas hasta el último día».
Elías
Cabodevilla Garde
posted by Unknown on Día a día con el P. Pío
23. Si no se te concede el poder detenerte por mucho tiempo en
oración, en lecturas, etc., no debes desanimarte por eso. Mientras tengas a
Jesús sacramentado cada mañana, debes considerarte afortunadísima. Durante el
día, cuando no se te conceda hacer otra cosa, llama a Jesús, incluso en medio
de todas tus ocupaciones, con gemidos resignados del alma; y él vendrá y
permanecerá siempre unido a tu alma por la gracia y por su santo amor. Vuela en
espíritu al sagrario, cuando no puedas ir en persona; y allí expresa tus
ardientes deseos y habla y pide y abraza al Amado de las almas, mejor que si se
te concediese recibirlo sacramentalmente.
24. Sólo Jesús puede comprender cuánta es mi pena cuando se despliega
ante mí la escena dolorosa del Calvario. Es igualmente incomprensible el alivio
que se da a Jesús, no sólo al compartir sus dolores, sino cuando encuentra un
alma que, por su amor, le pide no consuelos sino más bien tomar parte en sus
mismos sufrimientos.
25. Al asistir a la santa misa
renueva tu fe y medita cuál es la víctima que se inmola por ti a la divina
justicia, para aplacarla y volverla propicia.
Cuando estás bien, oyes la misa. Cuando estás mal y no puedes asistir
a ella, entonces la dices.
26. Cada santa misa escuchada con atención y devoción produce en
nuestra alma efectos maravillosos, abundantes gracias espirituales y
materiales, que ni nosotros mismos conocemos. Para conseguir esto, no gastes
inútilmente tu dinero, sacrifícalo y sube hasta aquí para escuchar la santa misa.
El mundo podría subsistir
incluso sin el sol, pero no podría existir sin la santa misa.
27. En estos tiempos tan tristes de fe muerta, en los que triunfa la
impiedad, el medio más seguro para mantenerse libres del terrible mal que nos
rodea, es el de fortalecerse con este alimento eucarístico. Algo que no lo
podrá conseguir aquél que vive meses y meses sin saciarse de la carne
inmaculada del Cordero divino.
28. Termino porque la campana me llama y me invita; y yo me voy al
lagar de la iglesia, al santo altar donde continuamente destila el vino sagrado
de la sangre de aquella uva deliciosa y singular, de la que a sólo unos pocos
afortunados les está permitido embriagarse. Allí -como bien sabéis, no puedo
actuar de otro modo- os presentaré al Padre celestial, en unión de su Hijo, en
quien, por quien y por medio de quien yo soy todo vuestro en el Señor.
29. ¿Veis cuántos desprecios y cuántos sacrilegios se cometen por los
hijos de los hombres contra la humanidad sacrosanta de su Hijo en el sacramento
del Amor? A nosotros nos corresponde, ya que hemos sido elegidos por la bondad
del Señor en su Iglesia, según las palabras de San Pedro, para un sacerdocio
real (1P 2,9), a nosotros nos corresponde, digo, defender el honor de este
mansísimo Cordero, siempre solícito cuando se trata de defender la causa de las
almas, siempre mudo cuando se trata de su propia causa.
(Tomado de BUONA
GIORNATA de Padre Pio da Pietrelcina)
Traducción del
italiano: Elías Cabodevilla Garde
posted by Unknown on El P. Pío sigue cumpliendo su “misión grandísima”:
Al
Padre Pío de Pietrelcina el Señor le concedió, entre otros muchos dones, el de “conocer”
y anunciar cosas futuras. Que anunció a Montini que se preparara para ser el
sucesor del Papa Juan XXIII, está comprobado porque tenemos el testimonio de
quien llevó al Cardenal de Milán el mensaje del Fraile capuchino. Hay datos que
garantizan que el mismo mensaje de que se preparara para ser Papa le hizo
llegar al futuro Juan Pablo II.
Este
don de “conocer” y anunciar el futuro lo manifestó también de otros muchos
modos y también en cosas muy sencillas, como ésta, cuando todavía no teníamos
los medios para conocer el sexo del que se formaba en el seno materno: La
futura mamá que le pregunta: - ¿Cuándo nazca mi hijo que nombre le pongo? -
Ponle Clara. - ¿Y si es niño? - Te he dicho que le llames Clara, insistía el Padre Pío. Y, como podemos suponer, acertaba siempre.
Es
claro que esto no se podía comprobar hasta que tuviera lugar lo anunciado.
--- - ---
¿Ha sido una “broma” del Padre Pío? La revista bimestral LA VOZ
DEL PADRE PÍO, en sus diversas ediciones, como número cuarto o quinto de la
misma, suele enviar el calendario del año siguiente. En la edición española, que
se envió a los suscriptores en agosto del 2012, el día 13 de marzo del 2013 aparece en
rojo, como los otros días festivos. Nadie sabe la razón, ya que, en el año 2012,
ese día no fue festivo y, por tanto, no cabe el error de "cortar y pegar". En ningún país de lengua española se celebra nada
especial ese día 13 de marzo… Los que corrigieron las pruebas, que suelen hacerlo con esmero, no se dieron cuenta de este
error…
Algunos de los lectores de LA VOZ DEL PADRE PÍO, al
ver ese día 13 de marzo en rojo, se preguntaban por el motivo; pero nadie sabía
dar respuesta.
El día 13 de marzo, por la tarde, fue elegido el nuevo
Papa, el Papa Francisco. ¿Una “broma” del Padre Pío, anunciando lo que iba a suceder meses más tarde? Lo cierto es que alguien
ya le ha enviado el calendario al Papa Francisco, comunicándole la noticia…
¡por si acaso!
Elías Cabodevilla Garde
posted by Unknown on Aprendemos del P. Pío
«Hombre de oración» (Pablo VI)
Basta abrir cualquiera de los
cuatro Evangelios para descubrir la importancia de la oración en la vida de
Jesús. Por ejemplo, el de Marcos. En el capítulo primero, después de
presentarnos un día de actividad intensa de Jesús en Cafarnaúm, añade: «Se levantó de madrugada, cuando todavía
estaba muy oscuro, se marchó a un lugar
solitario y se puso a orar» (Mc
1, 35). Después de la primera multiplicación de los panes, escribe: «Y después de despedirse de ellos, se retiró
al monte a orar» (Mc 6,46). Y
tras el relato de la cena pascual e institución de la Eucaristía: «Llegan a un huerto, que llaman Getsemaní y
dice a sus discípulos: Sentaos aquí mientras voy a orar» (Mc 14, 32).
Jesús, además, enseñó a sus
discípulos a orar; no sólo con su ejemplo y con la oración del Padrenuestro,
cuando uno de sus discípulos le pidió: «Señor,
enséñanos a orar, como Juan enseñó sus
discípulos» (Lc 11, 1), sino con
otros muchos mensajes.
--- - ---
Del
Padre Pío se ha escrito: «El Padre Pío es
un hombre hecho oración; es la definición que mejor le corresponde, como al seráfico
Padre»; y fueron muchos los que aprendieron de él la difícil e importante práctica
de la oración.
El
Padre Pío dijo en cierta ocasión: «Yo quiero ser solamente un pobre fraile
que ora». Y este deseo no quedó en
meras palabras. El padre Fernando de Riese Pio X, en su biografía
“Padre Pío de Pietrelcina - Un crucificado sin cruz”, escribe: «En su
reclinatorio o en el altar, en la iglesia o en la celda, caminando por los
claustros o por los senderos del huerto de los capuchinos, con las manos
recogidas o desgranando el rosario, su mundo es Dios... Su vida es, sobre todo,
vida de oración, de coloquio ininterrumpido, dulce y obstinado, con Dios. La
oración le absorbe todo su tiempo». Y unas líneas más adelante: «En las
tentaciones, reza; en los meses de total segregación, desde el 11 de junio de
1931 al 16 de julio de 1933, reza; en las alegrías, reza; en las experiencias
extraordinarias, reza; en los momentos dramáticos, reza; en las enfermedades,
reza; en la programación de sus iniciativas, reza».
El
Padre Pío oraba para prepararse a la santa Misa y para dar gracias después de
celebrarla; oraba para encontrarse con Dios: «En el estudio de los libros se
busca a Dios, en la meditación se le encuentra», solía repetir; oraba para
contemplar la vida y, sobre todo, la pasión y muerte de Cristo: «El alma
cristiana no deja pasar un solo día sin meditar la pasión de Jesucristo», se decía a sí mismo y a los demás;
oraba buscando alivio en sus continuos sufrimientos: «El mejor
consuelo es el que viene de la oración», aconsejaba desde su experiencia
personal de cada día; oraba para comprar las almas para Dios: «O perdonas
a tu pueblo o bórrame del libro de la vida»; oraba para implorar de Dios
las gracias que le suplicaban sus devotos: «Mis oraciones, que tú me
pides con insistencia, no te faltan nunca, porque no puedo olvidarme de ti que
me costaste tantos sacrificios», escribía a uno de sus hijos espirituales; oraba,
con devoción especial, para felicitar e invocar a la Virgen María, sobre todo
con el rezo del rosario, que era su oración preferida y su arma contra las
fuerzas del mal…
Lo
que acontecía en la oración del Padre Pío nos quedará siempre en el misterio,
al menos a juzgar por lo que escribió a su Director espiritual, el padre
Benedicto. El 26 de marzo de 1914 le dice: «En
cuanto me pongo a orar, inmediatamente siento mi corazón como invadido por una
llama de un vivo amor... Es una llama delicada y muy dulce, que consume y no
causa ninguna pena»; y unos meses antes, el 1 de
noviembre de 1913: «Lo que sí sé decir de
esta oración es que me parece que el alma se pierde totalmente en Dios... Otras
muchas veces me siento impelido por un ímpetu muy vehemente, siento que Dios me
aprieta, me parece que voy a morir. Todo esto nace... de una llama interior y
de un amor excesivo que, si Dios no acudiese en mi ayuda en seguida, me
consumiría».
El Padre Pío fue, además, un buen maestro de
oración. Invitó a orar: «Ora con
constancia, con confianza y con la
mente tranquila y serena»; enseñó los frutos de la oración: «La
oración es la mejor arma, es la llave que abre el corazón de Dios»; aconsejó
la oración insistente «ya que la insistencia pone de manifiesto la fe»; oró,
durante muchos años, a mediodía y al atardecer, con los miles de peregrinos que
llegaban cada día al santuario de Nuestra Señora de las Gracias; y, para
secundar las llamadas a la oración del papa Pío XII, promovió con nuevo empuje,
a partir del año 1947, los Grupos de Oración, que muy pronto se extendieron por
todo el mundo, y para los que celebró su última Misa y a los que impartió su
última bendición, el día 22 de septiembre de 1968, pocas horas antes de su
muerte, durante el Congreso internacional que celebraron en San Giovanni
Rotondo.
---
- ---
Al
Padre Pío, también porque, a ejemplo de Cristo, fue hombre de oración y buen
maestro de oración, podemos llamar, como lo hacía fray Modestino, “fotocopia
de Cristo”.
Elías
Cabodevilla Garde
posted by Unknown on Día a día con el P. Pío
16. En el tumulto de las pasiones y de las vicisitudes adversas nos
sostenga la grata esperanza de su inagotable misericordia. Corramos con
confianza al tribunal de la penitencia, donde él con ansiosa solicitud de padre
nos espera en todo momento; y, conscientes de nuestra insolvencia ante él para
corresponderle, no dudemos del perdón pronunciado solemnemente sobre nuestros
errores. Pongamos sobre ellos, como ya la ha puesto el Señor, una piedra
sepulcral.
17. El corazón de nuestro divino Maestro no tiene ley más amable que
la de la dulzura, la de la humildad y la de la caridad.
18. Jesús mío, dulzura mía, ¿y cómo puedo vivir sin ti? Ven siempre,
Jesús mío, ven; entra a poseer tú solo mi corazón.
19. Hijos míos, nada es demasiado a la hora de prepararnos para la
santa comunión.
20. Padre, me considero indigno de la santa comunión. ¡Soy indigno!
Respuesta: "Es verdad, no somos dignos de un regalo tan
grande; pero una cosa es acercarse indignamente en pecado mortal, y otra distinta
no ser dignos. Indignos somos todos; pero es él quien nos invita, es él quien
lo quiere. Humillémonos y recibámosle con todo el corazón lleno de
amor".
21. “Padre, ¿porqué llora cuando recibe a Jesús en la santa
comunión?”.
Respuesta: “Si la Iglesia lanza este grito: No despreciaste el seno de la Virgen,
hablando de la encarnación de la Palabra en el seno de la Inmaculada, ¡qué no
habrá que decir de nosotros miserables! Pero Jesús nos ha dicho: "Quien no come mi carne y no bebe mi sangre
no tendrá la vida eterna"; por tanto, acerquémonos a la santa comunión
con gran amor y temor. Todo el día sea preparación y acción de gracias de la
santa comunión.
22. No te desanimes si no consigues hacerlo todo como deseas.
Esfuérzate en hacer lo que tienes que hacer sin que nada te distraiga de ello.
Y despreocúpate de si experimentas consuelo, aburrimiento o fastidio. Tu
intención sea siempre recta.
(Tomado de BUONA
GIORNATA de Padre Pio da Pietrelcina)
Traducción del
italiano: Elías Cabodevilla Garde
posted by Unknown on El P. Pío sigue cumpliendo su “misión grandísima”:
Al
Padre Pío de Pietrelcina la iglesita que encontró al llegar a la fraternidad
capuchina de San Giovanni Rotondo el 28 de julio de 1916, pronto se le quedó muy
pequeña para acoger a los fieles que acudían a él para confesarse, participar
en la misa, escuchar sus consejos, pedir su intercesión ante el Señor por medio
de la Virgen María...
El
1 de julio de 1959 se consagró el gran santuario, dedicado, al igual que la
iglesita antes mencionada, a Nuestra Señora de las Gracias, con capacidad para
más de 1.000 personas sentadas, que integra en el lado izquierdo, atrás, una
parte de la iglesita. Pronto resultó insuficiente para acoger a los peregrinos,
y así lo juzgó el Padre Pío que, al verlo terminado, exclamó: «¿Qué habéis
hecho: una “cajita de fósforos”?».
El
1 de julio del 2004, se consagró la gran iglesia dedicada a San Pío de Pietrelcina, a pocos
metros de los dos templos antes citados. Aunque su capacidad es para unas 6.500
personas sentadas, las celebraciones extraordinarias hay que realizarlas al
aire libre y es frecuente que, en las ordinarias, muchos de los peregrinos
tengan que seguirlas desde el exterior del templo.
--- - ---
En la capital de La Rioja (Argentina) el Padre Pío, quizás
también para tener un santuario en el que “más fácilmente” escuchar y atender
las peticiones que se le dirijan, pero ciertamente para que no falte un lugar digno
de culto al Señor y de oración para la comunidad cristiana, ha acudido de nuevo
a la familia Mercado-Serio.
En una zona nueva, todavía en construcción, al pie de
la montaña, frente al Parque de la ciudad, se va a levantar en breve el “Santuario
San Pío de Pietrelcina”. Con este templo, la Familia Mercado-Serio quiere
seguir agradeciendo al Señor las gracias especiales recibidas de él por medio
del Padre Pío; entre ellas la curación, inexplicable para los médicos, de Hugo
Mercado en el año 2001. Manifestaciones especiales de ese agradecimiento han
sido hasta ahora la puesta en marcha y la atención del “Grupo de Oración del
Padre Pío” y la construcción de cinco centros de salud “Padre Pío de
Pietrelcina”, tres en la ciudad de La Rioja y otros dos en las ciudades cercanas
de Aimogasta y Senagasta.
En la fotografía, Hugo Mercado y Marta Serio, con sus
nietecitas Pía y Guadalupe, en la visita que acaban de realizar, un año más, a
San Giovanni Rotondo. La finalidad concreta de la peregrinación de este año ha
sido ofrecer al Padre Pío, y poner bajo su protección, el “Santuario San Pío de
Pietrelcina”, que se va a construir en terreno adquirido por Pablo y según
proyecto arquitectónico de Hugo, ambos hijos de Hugo y Marta y hermanos de
Andrea. Andrea es la madre de Pía y de Guadalupe. Como, al parecer, no tiene el
don de la bilocación que tenía el Padre pío, no aparece en la fotografía,
porque es ella la que la hace. Como se deduce de la foto, las tres generaciones
de la familia tuvieron la oportunidad de orar ante los restos mortales, “visibles”
de nuevo desde el pasado 1 de junio, de
San Pío de Pietrelcina.
Elías Cabodevilla Garde










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