Un hombre de Dios al servicio de los hombres

Un hombre de Dios al servicio de los hombres

Mes de Julio


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1  Dios no quiere que experimentes de forma sensible el sentimiento de la fe, esperanza y caridad, ni que lo disfrutes si no en la medida que se necesita en cada ocasión. ¡Ay de mí!, ¡qué felices somos al estar tan íntimamente atados por nuestro celeste tutor! No debemos hacer otra cosa que lo que hacemos, es decir, amar a la divina providencia y abandonarnos en sus brazos y en su seno.
No, Dios mío, yo no deseo gozo mayor de mi fe, de mi esperanza y de mi caridad, que el poder decir sinceramente, aunque sea sin gusto y sin sentirlo, que preferiría morir antes que abandonar estas virtudes (Epist.III, p.421s.).

2  Dame y consérvame aquella fe viva que me haga crecer y actuar por solo tu amor. Y éste es el primer don que te ofrezco; y unido a los santos magos, postrado a tus pies, te confieso sin ningún respeto humano, delante del mundo entero, por nuestro verdadero y único Dios (Epist.IV, p.884).

3  Bendigo de corazón a Dios que me ha dado a conocer personas verdaderamente buenas, y porque también a ellas he anunciado que sus almas son la viña de Dios; la cisterna es la fe; la torre es la esperanza; el lagar es la santa caridad; la valla es la ley de Dios que las separa de los hijos del mundo (Epist.III, p.586).

4  La fe viva, la creencia ciega y la plena adhesión a los que Dios ha dado autoridad sobre ti..., ésta es la luz que iluminó los pasos del pueblo de Dios en el desierto. Esta es la luz que brilla siempre en lo más alto de todos los espíritus gratos al Padre. Esta es la luz que condujo a los magos a adorar al mesías recién nacido. Esta es la estrella profetizada por Balaam. Esta es la antorcha que guía los pasos de estos espíritus desolados.
Y esta luz y esta estrella y esta antorcha son también las que iluminan tu alma, dirigen tus pasos  para que no vaciles, fortifican tu espíritu en el afecto a Dios y (hacen que), sin que el alma las conozca, se avance siempre hacia el destino eterno.
Tú ni lo ves ni lo entiendes, pero tampoco es necesario. Tú no verás más que tinieblas, pero no son las tinieblas que envuelven a los hijos de la perdición, sino las que rodean al Sol eterno. Ten por cierto y cree que este Sol resplandece en tu alma; y que este Sol es exactamente aquél del que cantó el vidente de Dios: Y en tu luz veré la luz (Epist.III, p.400s.).

5  La profesión de fe más bella es la que sale de tus labios en la obscuridad, en el sacrificio, en el dolor, en el esfuerzo supremo por buscar decididamente el bien; es la que, como un rayo, disipa las tinieblas de tu alma; es la que, en el relampaguear de la tormenta, te levanta y te conduce a Dios (CE, 57).

6  Ejercítate con particular esmero, hija mía querídisima, en la dulzura y en la sumisión a la voluntad de Dios, no sólo en las cosas extraordinarias sino también en aquéllas pequeñas que nos suceden cada día. Hazlo no sólo por la mañana sino también durante el día y por la tarde, con un espíritu tranquilo y alegre; y, si te sucediese que caes, humíllate, propóntelo de nuevo,  y después levántate y sigue (Epist.III, p.704).

7  El enemigo es demasiado fuerte; y, hechos todos los cálculos, parecería que la victoria tendría que sonreír al enemigo. ¡Ay de mí!, ¿quién me librará de las manos de este enemigo tan fuerte y tan poderoso, que no me deja libre un sólo instante, ni de día ni de noche? ¿Es posible que el Señor permita alguna vez mi caída? Desgraciadamente lo merecería; pero ¿será verdad que la bondad del Padre del cielo sea vencida por mi maldad? Esto jamás, jamás, Padre mío (Epist.I, p.552).

8  Preferiría ser traspasado por una fría hoja de cuchillo antes que desagradar a alguien (T, 45).

9  Buscar sí la soledad, pero sin faltar a la caridad con el prójimo (CE, 19).

10  Es necesario siempre, también al reprender, saber condimentar la corrección con modos corteses y dulces (GB, 34).

11  Faltar a la caridad es como herir a Dios en la pupila de sus ojos. ¿Hay algo más delicado que la pupila del ojo?
Faltar a la caridad es como pecar contra la naturaleza (AdFP, 555).

12  La beneficencia, venga de donde viniere, es siempre hija de la misma madre: la providencia (AdFP, 554).

13  Acuérdate de Jesús, manso y humilde de corazón. El “si os dejáis llevar de la ira que no sea hasta el punto de pecar”, es propio de los santos. Yo jamás me he arrepentido de actuar con dulzura; pero sí he sentido remordimiento de conciencia y me he tenido que confesar cuando he sido un poco duro. Pero, cuando hablo de suavidad, no me refiero a la que deja pasar todo. ¡Esa no! Me refiero a aquélla que, sin ser nunca descuidada, transforma la disciplina en algo dulce (GB, 34).

14  Donde no hay obediencia no hay virtud. Donde no hay virtud no hay bien, no hay amor; y donde no hay amor no está Dios; y sin Dios no se va al paraíso.
Todo esto forma como una escalera; y si falta uno de los peldaños, se viene abajo (AP).

15  Os conjuro por la mansedumbre de Cristo y por las entrañas misericordiosas del Padre celestial a no perder nunca el entusiasmo en el camino del bien. Corred siempre y no os detengáis nunca, convencidos de que, en este camino, detenerse equivale a volver hacia atrás (Epist.II, p.259).

16  ¡Me disgusta tanto ver sufrir! No tendría dificultad en atravesarme con un puñal el corazón si de este modo librara a alguien de un disgusto. Sí, esto me resultaría más fácil (T, 121).

17  Me he disgustado muchísimo al enterarme de que has estado enferma; pero me he alegrado también muchísimo al saber que te vas recuperando, y mucho más, al ver que, con ocasión de tu enfermedad, han reflorecido en vosotras la piedad auténtica y la caridad cristiana (Epist.III, p.1081).

18  Yo no puedo soportar ni la crítica ni el hablar mal de los hermanos. Es verdad que, a veces, me divierto en zaherirles, pero la murmuración me produce náuseas. Teniendo tantos defectos que criticar en nosotros, ¿para qué perdernos en contra de los hermanos? Y en nosotros, al faltar a la caridad, se corta la raíz del árbol de la vida, con peligro de que se seque (GB, 62).

19  La caridad es la reina de las virtudes. Del mismo modo que las perlas se mantienen unidas por el hilo, así las virtudes por la caridad. Y así como las perlas se caen si se rompe el hilo, de igual modo, si decrece la caridad, las virtudes desaparecen (CE, 11).

20  La caridad es la medida con la que el Señor nos juzgará a todos (AdFP, 560).

21  Recuerda que el gozne sobre el que gira la perfección es el amor; quien vive del amor vive en Dios, porque Dios es amor, como dijo el Apóstol (AdFP, 554).

22  Bendigo al buen Dios por los santos sentimientos que te da su gracia. Haces bien en no comenzar nunca una obra sin implorar antes la ayuda divina. Esto te obtendrá el don de la santa perseverancia (Epist.III, p.456).

23  Sufro y sufro mucho; pero, gracias al buen Jesús, tengo todavía un poco de fuerza; ¿y de qué no es capaz la criatura cuando tiene la ayuda del buen Jesús? (Epist.I, p.303).

24  Lucha, hija, con valentía, si ambicionas conseguir la recompensa de las almas fuertes (Epist.III, p.405).

25  No os neguéis de ningún modo y por ningún motivo a practicar la caridad con todos; más aún, si se os presentan ocasiones propicias, ofrecerla vosotros mismos. Mucho agrada esto al Señor y mucho os debéis esforzar por hacerlo (Epist.I, p.1213).

26  Debes tener siempre prudencia y amor. La prudencia pone los ojos, el amor pone las piernas. El amor, que pone las piernas, querría correr a Dios, pero su impulso para lanzarse hacia él es ciego y podría tropezar en ocasiones si no estuviese guiado por la prudencia que pone los ojos. La prudencia, cuando ve que el amor puede ser desenfrenado, le presta los ojos (CE, 17).

27  La sencillez es una virtud, pero hasta cierto punto. No le debe faltar nunca la prudencia; la picardía y la socarronería, por el contrario, son siempre diabólicas y causan mucho daño (AdFP, 391).

28  La vanagloria es un enemigo que acecha sobre todo a las almas que se han consagrado al Señor y que se han entregado a la vida espiritual; y, por eso, puede ser llamada con toda razón la tiña del alma que tiende a la perfección. Ha sido llamada con acierto por los santos carcoma de la santidad (Epist.I, p.396).

29  Haz que no perturbe a tu alma el triste espectáculo de la injusticia humana; también ésta, en la economía de las cosas, tiene su valor (MC, 13).

30  El Señor, para halagarnos, nos regala muchas gracias, y nosotros creemos tocar el cielo con la mano. Por el contrario, ignoramos que para crecer tenemos necesidad de pan duro; es decir, necesitamos cruces, pruebas, contradicciones (FSP, 86).

31  Los corazones fuertes y generosos no se afligen más que por graves motivos, e incluso estos motivos no logran penetrar en lo íntimo de su ser (MC, 57).

Carta a una hija espiritual


posted by Marcela González on

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29 de enero de 1915, a Anita Rodote – Ep. III, p. 48

"Mantén el buen ánimo; abandónate en el corazón divino de Jesús; y todas tus preocupaciones déjaselas a él. Colócate siempre en el último lugar del grupo de los que aman al Señor, teniendo a todos por mejores que tú. Sé verdaderamente humilde con los demás, porque Dios resiste a los soberbios y da la gracia a los humildes. Cuanto más crezcan las gracias y los favores de Jesús en tu alma, más debes humillarte, imitando siempre la humildad de nuestra Madre del cielo, la cual, en el instante en que llega a ser Madre de Dios, se declara sierva y esclava del mismísimo Dios. En las cosas prósperas y adversas que te sucedan, humíllate siempre bajo la mano poderosa de Dios, aceptando con humildad y paciencia, no sólo aquellas cosas que son de tu agrado, sino también, y con humildad y paciencia, todas las tribulaciones que él te mande para hacerte cada vez más grata a él y más digna de la patria celestial."

Un nuevo y por ahora inexplicable misterio rodea la figura del padre Pío


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En 1967, Francesco Cavicchi, comendador de Treviso, fue con su mujer a San Giovanni Rotondo, donde se encontraron con el padre Pío. Durante su entrevista, al comendador se le cayó el pañuelo, y el santo lo recogió del suelo y se lo devolvió.

Al año siguiente al fraile murió, y en 1969 los Cavicchi volvieron al lugar, y fue entonces cuando descubrieron que el pañuelo tenía una doble impresión, el rostro de Cristo por un lado, y el del padre Pío por otro.

El matrimonio conservó la prenda hasta su fallecimiento, en 2005 él y en 2009 ella, sin darla a conocer, y a la muerte de ambos pasó a ser custodiado por un convento.

Los religiosos no quisieron informar del asunto hasta haber sometido el pañuelo a una prueba científica, y ésta ha llegado ahora. 

El profesor Giulio Fanti, catedrático de Mecánica y Termología en la Universidad de Padua y experto en la Sábana Santa de Turín, ha aplicado a la tela de algodón de Cavicchi métodos parecidos a los utilizados para examinar la Sindone, y ha encontrado los mismos resultados: «He examinado si en el pañuelo había alguna huella de color artificial, pero no he encontrado ningún pigmento. Ambos rostros, de tonalidad gris oscuro, están hechos de un "no-color"».

Es más, Fanti afirma que el ojo derecho de Jesús, distinto del correspondiente ojo del padre Pío por el otro lado de la tela, tiene un párpado cortado, una señal similar a la que se aprecia en la Sábana Santa de Turín.

El pañuelo descubierto en Conegliano comienza ahora un recorrido de investigaciones hasta que pueda determinarse con certeza si hay una explicación científica para estos hechos, o es uno más de los hechos extraordinarios vinculados al padre Pío (1887-1968), beatificado el 2 de mayo de 1999 y canonizado el 16 de junio de 2002, y quien llevó sobre sí prácticamente toda la vida los estigmas de la Pasión.

Una gran sorpresa


posted by Néstor Wer on

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El pasado 17 de marzo del 2014 viaje con mi hijo a la Basílica de Guadalupe, en ocasiones me gusta llevarle para que de más grande recuerde, de paso yo me siento más cerquita de Dios por ir a visitarlo. Le llamo en ocasiones “Turismo Religioso”. Aprovecho esas visitas para irle enseñando lo referente a la religión católica. Mi hijo Leo de 7 años, suele ser un niño con un temperamento fuerte y a veces como todos los niños no quiere ir a Misa o le parece aburrida, de cualquier forma rezamos cada noche antes de dormir y eso le encanta.

Leo, mi hijo, conoce mi afición, devoción, no sé cómo llamarle a algunos santos que a veces trato de amigos, tuteando. En estas aficiones y con la premura de él de irnos a otro lugar que no tenga que ver con lo religioso es que me encontré primero pasando a saludar a nuestra Madre Santísima Virgen de Guadalupe junto con él, en las bandas sin fin de debajo de ella. 

Luego pasamos a la antigua Basílica, ahí tienen caí de manera permanente el Santísimo expuesto con personas que de manera constante están rezando, esa ocasión había ido ahí cerca de las 3 de la tarde, y me sentía contenta porque ahí también hay una reliquia de Santa Faustina Kowalska, además de otra del ahora ya santo, San Juan Pablo II, el rostro de Jesús, bueno es ahora la antigua Basílica un lugar lleno de gracias, también se encuentra un cuadro muy grade del Padre Pio, de la recién santa mexicana Madre Guadalupe. Al entrar lo primero que vimos fue el Santísimo y le dije a mi pequeño que solo pasaríamos rápido ya que tenía él ya mucha hambre. Le mencione la importancia de saludar al Santísimo y le explicaba que ahí mismo estaba Jesús, nos hicimos hacia el lado derecho  en ese extremo hay una explicación de los niños no nacidos, y los estados de crecimiento dentro del útero, él se intereso mucho en ello.

Avanzamos y luego de rezar la jaculatoria de las 3 pm en honor al Señor de la Misericordia y escuchar la coronilla de todos los que ahí rezaban frente al Santísimo, me hinqué junto con mi pequeño (que permaneció parado a mi lado) del lado del cuadro, cerca de las veladoras, al lado de la reliquia de Santa Faustina y muy cerca de la de San Juan Pablo II. Mi pequeño ya estaba  desesperado, quería irse. 

En mi interior, luego de encender unas cuantas veladoras que veía apagadas, pensaba que me gustaría recibir ayuda para acercar más a mi pequeño, refunfuñaba de todo, y parecía no querer estar ahí, y pensaba en las gracias, esas que bajan para cerca de las reliquias, para las que están cerca del Santísimo. Accedí a caminar otro poco más, ahora cada vez más hacia la derecha, y viendo tan linda luz sobre esas 2 reliquias le dije a mi hijo que se quedará ahí, que enviaría esa fotografía a los familiares para que supieran donde estábamos, por celular.

Al principio puso cara fea, luego me pidió otra y puso mejor cara y yo todavía saqué de ese punto 2 fotografías, más, mientras las tomaba pensaba que así mi hijo estaría encomendado a ellos , pensé en el carácter del Padre Pío y de lo que tal vez necesitaba mi hijo, era la fuerza con la que él (Padre Pío) era siempre acompañado para lograr conversiones. Saqué la fotografía y la envíe a familiares, justo ahí.

Al caminar más a la derecha , hay una pequeña capilla a la que no pasamos, pero que había una banquita pequeña, donde me senté con mi hijo, y dónde todavía podía ver las reliquias, ahí hablé con Leo (con mi hijo), le platicaba que si él era muy bueno o se portaba muy bien, tal vez un día Jesús le dejaría verlo cuando baja a la hora de la Eucaristía, incluso le dije que en ese mismo momento estaba en el Santísimo, pero que no todos podían verlo en esa otra forma a menos de que fueran bendecidos con la gracia de verlo. Y pensaba, ojalá que tenga las palabras para convencer a este pequeño de 7 años.

Termine de decirle y al irnos regrese casi por la entrada, y pase a ver el cuadro del Padre Pío, le encargaba a mi hijo y me despedí del Santísimo, el pedí a Leo que hiciera lo mismo.

Nos fuimos a comer y ahí termino la visita.

La sorpresa se dio después miraba las fotografías recordando lo que pensé pensaba en la próxima (en ese entonces) canonización del Papa Juan Pablo II, las miraba y algunas las guarde en mi computadora, aquí es donde con más detalle vi un reflejo sobre la vitrina de la reliquia del Papa Juan Pablo II, veía la imagen de un fraile, al principio creí que era tal vez un poster que se reflejaba sobre la vitrina.

En otra fotografía más de lejos se llega apreciar que no hay ningún poster, y sigue apareciendo la imagen del fraile, al principio pensé, ¿quién sería? Luego concluí, debe ser el Padre Pío. De quién por último me despedí aquel día, busqué algunas fotografías del santo en internet donde tuviera la capucha puesta de su hábito, y mi sorpresa fue mayúscula, era él. 

El Padre Pío había aparecido ese día para ayudarme y para hacerme presente que era también a él que mi hijo estaba encomendado, también para que le demostrase a mi hijo que ese día escuchó con atención lo que le dije que sí, que existen y que no siempre son visibles a nuestros ojos, también aparece en la fotografía que le tomé a Leo con las reliquias. Es una aparición magnífica, aunque el Padre Pío se vea un poco lejos, aún no sea tan claro para muchas personas, se trata del Padre Pío, se trata del cuidado que pone Dios en nosotros a través de sus santos, se trata también de una gracia y se trata también del poco trabajo que debemos hacer con nuestros hijos, cosas extraordinarias suceden a diario, solo que tenemos que estar pendientes, dar de nuestro tiempo y estar dispuestos a verlas.

Mi hijo sigue teniendo cierta renuencia a ir a Misa, pero ahora sabe que lo que le digo es real, lo ha vivido y ahora se interesa. No podemos dejar pasar que a quién nosotros encomendemos seremos escuchados, somos escuchados.

Ahora con toda seguridad sé, que si le pido a Jesús acompañarme luego de verle en el Santísimo, así es, que si le he pedido al Padre Pío ayuda con mi hijo, también así lo es, somos muy muy escuchados y somos muy muy importantes para Dios, solo que las cosas no son siempre como esperamos, ni como concebimos el mundo. 

Escribo este testimonio como agradecimiento, para que sirva a quien requiera de prueba, para que sepa que hay que estar pendientes y estar dispuestos a Dios. Son pequeñas manifestaciones que conjugaron tal vez diferentes factores, el Santísimo, el rezo de la corona de la misericordia, la seguridad de mis palabras al hablar con mi hijo. El fervor y la educación que quiero que tenga mi hijo, a Dios, a Jesús y a la Virgen María en su vida, si Dios quiere, como el centro de su vida. El Padre Pio para mi es ya un conocido, desde que en mi juventud me pidieron rezar para su canonización en una de mis visitas a iglesias que no conozco (esta fue en Irlanda).

Ahora con frecuencia invito a los Santos a ir conmigo, a Jesús y sé que están ahí, quien sabe en unos de esos selfies que tomo aparezcan (si me porto muy bien).

Angelina Escobar
México, D.F.

El àngel de la guarda


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 del 20 de abril de 1915, a Raffaelina Cerase – Ep. II, p. 403

Invoca con frecuencia a este ángel de la guarda, a este ángel bienhechor, repite con frecuencia la hermosa plegaria: «Ángel de Dios, custodio mío: a mí, que he sido confiada a ti por la bondad del Padre del cielo, ilumíname, protégeme, guíame ahora y siempre». ¿Qué grande, mi querida Raffaelina, será el consuelo cuando, en el momento de la muerte, tu alma vea a este ángel tan bueno, que te acompañó a lo largo de la vida y que fue tan generoso de cuidados maternos? ¡Oh!, ¡que este dulce pensamiento te haga y te vuelva cada vez más aficionada a la cruz de Jesús, ya que es precisamente esto lo que quiere ese buen ángel! El deseo de ver a este inseparable compañero de toda la vida, encienda también en ti aquella caridad que te empuje a desear salir pronto de este cuerpo.
¡Oh, santo y saludable pensamiento el de querer ver a nuestro buen ángel! Lo es también el que debería hacernos salir antes de tiempo de esta cárcel tenebrosa en la que estamos desterrados. Raffaelina, ¿a dónde me vuela ahora el pensamiento? ¡Cuántas veces, ay de mí, he hecho llorar a este buen ángel! ¡Cuántas veces he vivido sin miedo alguno a ofender la pureza de su mirada! ¡Oh!, ¡es tan delicado, tan sensible! Dios mío, ¡cuántas veces he correspondido a los generosos cuidados más que maternos de este ángel sin señal alguna de respeto, de afecto, de reconocimiento!

Agradar a Dios...


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12 de septiembre de 1915, a Anita Rodote – Ep. III, p. 98

Continúa consumiéndote en ese vivísimo deseo de agradar a Jesús; y él, que es tan bueno y no mira demasiado minuciosamente, recompensará esos santos deseos, haciéndote crecer y avanzar por sus sendas santas.
Vive toda para él, alejando de ti para siempre todos esos pensamientos inútiles que llenan el corazón de vanidad y que confunden y ofuscan el entendimiento.
En todas tus acciones, también en las más indiferentes, busca con sinceridad realizarlas con la recta intención de agradar a Dios, rechazando hasta el más mínimo deseo del propio bien. ¿Y qué bien más valioso para el alma que el de agradar al Señor?
En relación a ti misma, ten siempre una actitud humilde, convencida de que todos los servicios que el alma pueda ofrecer a Dios, aunque sean muchísimos, son siempre poca cosa; y, si alcanzan honra y mérito, es por la gracia del Señor.

Testimonio de la familia Díaz desde Bahía Blanca, Argentina


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Làzaro

Queridos hermanos: les escribo desde Bahía Blanca para compartir la experiencia de nuestro hijo y la acción de Padre Pio a partir de la oración de los grupos.
Lázaro nació el 29 de Noviembre de 2010 con  6 meses de gestación,  y 763 grs. 
Mi esposa Daniela ha tenido muchas enfermedades abortivas. Antes del nacimiento de Lázaro  perdió 6 embarazos, estuvo medicada todo el tiempo ya que en la pérdida del bebe anterior le declararon trombofilia  por lo que se inyectaba anticoagulantes, tenía un tratamiento y seguimiento muy intensos. 
Lázaro recibió 9 transfusiones de sangre, tuvo hemorragias cerebrales de tercer grado, fue operado del corazón esta fotocoagulado de la vista , al principio se alimentó con sonda y luego con la mamadera.
Està operado de una hernia. Estuvo mucho tiempo entubado y hasta  tuvieron que cerrarle el "ductus" quirúrgicamente. Tuvieron que practicarle una traqueotomía por lo cual viajamos al Hospital Pediátrico Garrahan de Buenos Aires donde le hicieron  una reconstrucción traqueal .


Aùn hoy está con un tubo que se llama Mongomery a fin de año se lo van a sacar. Tiene otra hernia inguinal y un testículo fuera de la bolsita del cual habrá que operarlo. 
Lázaro nos ha enseñado - como padres-   a tener mucha fe sobre todas las cosas, tan chiquito y luchó tanto para estar con nosotros. 
Conocí el Padre Pio a través de Maria Ferrara , yo con ella no tenía ninguna vinculación , pero sì conocía a su marido Raúl  quien se ofreció a venir con ella a visitarnos, recuerdo que le dije que si. Salimos al pasillo a tomar unos mates (típica infusión argentina)  a conversar sobre Lázaro y todas sus dificultades,  Maria nos da una estampita con reliquia del Padre Pio y nos dice que en cualquier situación le pidamos y recemos al Padre Pio . 
Desde ese momento empezamos a rezarle todos los días y  en la peor situación de Lázaro le rogábamos al Padre Pio. Cada piedra que se le presentaba a Lázaro él las pasaba por arriba. Ha atravesado muchas cosas muy feas pero gracias a Dios y al Padre Pio , Lázaro está muy pero muy bien .
De Maria  puedo decir que es una persona genial, muy humana , muy buena cada una de esas piedras que enfrentaba Lázaro ella estaba con nosotros rezando y al lado nuestro. 
Un dia me levanté y le pedí al Padre Pio que me ayudara a dejar de fumar. Yo tengo 32 años y comencé a fumar a los 12  siempre quise dejar de fumar y me era imposible y ese dia le dije al Padre Pio: -" si mi hijo luchó tanto por estar con nosotros tengo que dejar de fumar..." y 5 días antes que le den el alta a mi hijo dejé de fumar y hace 2 años y 6 meses que no fumo más . Lo hice en agradecimiento a todos lo que estuvieron al lado nuestro  y rezaron por mi hijo. Él conoce a todas esas personas y las visita muy a diario. Inclusive a Marcela , animadora de los Grupos de oración de san Pio de Pietrelcina que es una señora muy buena y siempre se acuerda y reza por mi hijo con toda la gente devota y orantes de nuestro país.
Nuestro mayor desafío fue tener paciencia y aprender a vivir el dia a dia ;  hoy Lázaro es un nene sano y feliz  siempre con una sonrisa siendo que todavía hay operaciones pendientes y cosas de su salud que resolver así y todo el siempre está predispuesto.  
Recién está empezando a hablar, es muy inteligente, alegre y cariñoso, él llena nuestras vidas con la luz de Dios !!
Que nuestro testimonio sirva para fortalecer a todos los que están sufriendo.
Crean en Dios, pídanle a Padre Pio, encomiéndense a la oración de los grupos y verán maravillas.

Con amor, 
Daniela , Roberto y Lázaro.

Argentina - Octubre 2013

* Al momento de esta publicación el niño ha superado pràcticamente todas sus dolencias