Un hombre de Dios al servicio de los hombres

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Oramos sin fronteras IV


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Grupos de Oración y devotos de Padre Pio 
ORAMOS SIN FRONTERAS – 1 Mayo 2020

Oraremos y meditaremos hoy a la luz de las enseñanzas del Papa Francisco en “Christus Vivit”
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

1. Invocación al Espíritu Santo 
Ven, Espíritu Santo,
llena los corazones de tus fieles,
y enciende en ellos el fuego de tu amor.
Envía tu Espíritu Creador
y renueva la faz de la tierra.
Oh Dios,
que has iluminado los corazones de tus hijos
con la luz del Espíritu Santo;
haznos dóciles a sus inspiraciones
para gustar siempre el bien
y gozar de su consuelo.
Por Cristo nuestro Señor.
Amén.

2. Oración a san José en su día
Glorioso patriarca San José cuyo poder sabe hacer posibles las cosas imposibles, ven en mi ayuda en estos momentos de angustia y dificultad. Toma bajo tu protección las situaciones tan serias y difíciles que te encomiendo... a fin de que tengan una feliz solución. Mi bienamado Padre: toda mi confianza esta puesta en Vos. Que no se diga que te he invocado en vano. Y puesto que Vos podes todo ante Jesus y Maria, mostrame que tu bondad es tan grande como tu amor. Amen

3. SALMO 91

Tú que vives al amparo del Altísimo
y resides a la sombra del Todopoderoso,
di al Señor: «Mi refugio y mi baluarte,
mi Dios, en quien confío».
El te librará de la red del cazador
y de la peste perniciosa;
te cubrirá con sus plumas,
y hallarás un refugio bajo sus alas.
No temerás los terrores de la noche,
ni la flecha que vuela de día,
ni la peste que acecha en las tinieblas,
ni la plaga que devasta a pleno sol.
Aunque caigan mil a tu izquierda
y diez mil a tu derecha,
tú no serás alcanzado:
su brazo es escudo y coraza.
Con sólo dirigir una mirada,
verás el castigo de los malos,
porque hiciste del Señor tu refugio
y pusiste como defensa al Altísimo.
No te alcanzará ningún mal,
ninguna plaga se acercará a tu carpa,
porque hiciste del Señor tu refugio
y pusiste como defensa al Altísimo
 Ellos te llevarán en sus manos
para que no tropieces contra ninguna piedra;
caminarás sobre leones y víboras,
pisotearás cachorros de león y serpientes.
«El se entregó a mí, por eso, yo lo glorificaré;
lo protegeré, porque conoce mi Nombre;
me invocará, y yo le responderé.
Estará con él en el peligro, lo defenderé y lo glorificaré;
le haré gozar de una larga vida y le haré ver mi salvación».

4. Santo Rosario
(Mencionamos las intenciones que llevamos en el corazón)

Primer Misterio: 
La agonía de Jesús en el huerto de Getsemaní

…”Jesús fue, como de costumbre, al monte de los Olivos; los discípulos lo siguieron. Cuando llegaron al lugar les dijo:”Orad para no caer en tentación”. Luego se alejó de ellos a la distancia del lanzamiento de una piedra y arrodillándose oraba: “Padre, si quieres ¡aleja de mí este cáliz! No se haga sin embargo, mi voluntad sino la tuya”… Invadido por la angustia oraba más intensamente; y su sudor se volvió como gotas de sangre que caían al suelo”. (Lc. 39-44)

Del Papa Francisco:
“Jesús está en ti, Él está contigo y nunca se va. Por más que te alejes, allí está el Resucitado, llamándote y esperándote para volver a empezar. Cuando te sientas avejentado por la tristeza, los rencores, los miedos, las dudas o los fracasos, Él estará allí para devolverte la fuerza y la esperanza.”

Padre Nuestro, 10 Ave María y Gloria

Segundo Misterio:
La flagelación de Jesús

“Pilatos al ver que no obtenía nada, es más, que el tumulto crecía cada vez más, se hizo traer agua y se lavó las manos delante de la multitud… Entonces les dejó libre a Barrabás y después de haberlo hecho flagelar a Jesús, lo entregó para que fuera crucificado”. (Mt. 27, 24-26)

 Del Papa Francisco:
“Contempla a Jesús feliz, desbordante de gozo. Alégrate con tu Amigo que triunfó. Mataron al santo, al justo, al inocente, pero Él venció. El mal no tiene la última palabra. En tu vida el mal tampoco tendrá la última palabra, porque tu Amigo que te ama quiere triunfar en ti. Tu salvador vive.”
Padre Nuestro, 10 Ave María y Gloria


Tercer Misterio: 
La coronación de espinas

“Entonces Pilatos lo hizo flagelar a Jesús. Y los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y lo cubrieron con un manto de color púrpura; se colocaban delante de él, y le decían: “¡Salud, rey de los Judíos!”. Y le daban bofetadas”
(Jn 19, 1-3)

Del Papa Francisco:
“Si Él vive eso es una garantía de que el bien puede hacerse camino en nuestra vida, y de  que nuestros cansancios servirán para algo. Entonces podemos abandonar los lamentos y mirar para adelante, porque con Él siempre se puede. Esa es la seguridad que tenemos. Jesús es el eterno viviente. Aferrados a Él viviremos y atravesaremos todas las formas de muerte y de violencia que acechan en el camino.”

Padre Nuestro, 10 Ave María y Gloria

 Cuarto Misterio:.
La subida de Jesús al Calvario

“Mientras lo conducían, tomaron a un tal Simón de Cirene que venía del campo y le pusieron encima la cruz para llevar tras de Jesús. Lo seguía una gran muchedumbre y mujeres que se golpeaban el pecho y se lamentaban por él. Pero Jesús  vuelto hacia ellas, les dijo:”Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos… Porque si tratan así al leño verde, ¿qué pasará con el leño seco?”.” (Lc. 23, 26-28-32)

Del Papa Francisco:
Si alcanzas a valorar con el corazón la belleza de este anuncio y te dejas encontrar por el Señor; si te dejas amar y salvar por Él; si entras en amistad con Él y empiezas a conversar con Cristo vivo sobre las cosas concretas de tu vida, esa será la gran experiencia, esa será la experiencia fundamental que sostendrá tu vida cristiana. Esa es también la experiencia que podrás comunicar a otros jóvenes. Porque «no se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva ».

Padre nuestro, 10 Ave María y Gloria

Quinto Misterio: 
La crucifixión y muerte de Jesús

“Luego lo crucificaron y se repartieron sus ropas, tirando a suerte lo que correspondería  a cada uno. Eran las 9 de la mañana cuando lo crucificaron… Llegado el mediodía se hizo la oscuridad en toda la tierra, hasta las 3 de la tarde. A las 3 Jesús… dando un fuerte grito, expiró”. (Mt. 15, 24-25, 33-37)

Del Papa Francisco:
«¿Adónde nos envía Jesús? No hay fronteras, no hay límites: nos envía a todos. El Evangelio no es para algunos sino para todos. No es sólo para los que nos parecen más cercanos, más receptivos, más acogedores. Es para todos. No tengan miedo de ir y llevar a Cristo a cualquier ambiente, hasta las periferias existenciales, también a quien parece más lejano, más indiferente. El Señor busca a todos, quiere que todos sientan el calor de su misericordia y de su amor». Y nos invita a ir sin miedo con el anuncio misionero, allí donde nos encontremos y con quien estemos… siempre es bueno y oportuno compartir la alegría del Evangelio. Así es como el Señor se va acercando a todos.

Padrenuestro, 10 Ave María y Gloria

Por la intención del Papa  Francisco para este mes de Mayo:
Para que los diáconos, fieles al servicio de la Palabra y de los pobres, sean un signo vivificante para toda la Iglesia.

Padrenuestro  - 3 Ave María  - Gloria

5. Letanías a San José

Señor, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Cristo, escúchanos.
Dios, Padre celestial.
Ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo.
Ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo.
Ten piedad de nosotros.
Santa Trinidad, un solo Dios .
Ten piedad de nosotros.
Santa María,                                                         Ruega por nosotros
-San José
-Ilustre descendiente de David
-Luz de los patriarcas
-Esposo de la Madre de Dios
-Custodio purísimo de la Virgen,
-Nutricio del Hijo de Dios
-Diligente defensor de Cristo
-Jefe de la Sagrada Familia
-José justo
-José casto
-José prudente
-José fuerte
-José obediente
-José fiel
-Espejo de paciencia
-Amante de la pobreza
-Modelo de obreros
-Gloria de la vida doméstica
-Custodio de vírgenes
-Sostén de las familias
-Consuelo de los desdichados
-Esperanza de los enfermos
-Patrono de los moribundos
-Terror de los demonios
-Protector de la santa Iglesia
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.
Perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.
Escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.
Ten piedad de nosotros.
V. Lo nombró administrador de su casa.
R. Y señor de todas sus posesiones.

Oración
¡Oh Dios, que con inefable providencia te dignaste elegir a San José para ser esposo de tu Santísima Madre! ; te rogamos nos concedas tenerlo como intercesor en el cielo, ya que lo veneramos como protector en la tierra. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.

6. Oración del Papa Clemente XI 

Creo en ti, Señor, pero ayúdame a creer con firmeza; espero en ti, pero ayúdame a esperar sin desconfianza; te amo, Señor, pero ayúdame a demostrarte que te quiero; estoy arrepentido, pero ayúdame a no volver a ofenderte.

Te adoro, Señor, porque eres mi creador y te anhelo porque eres mi fin; te alabo, porque no te cansas de hacerme el bien y me refugio en ti, porque eres mi protector.

Que tu sabiduría, Señor, me dirija y tu justicia me reprima; que tu misericordia me consuele y tu poder me defienda.

Te ofrezco, Señor, mis pensamientos, ayúdame a pensar en ti; te ofrezco mis palabras, ayúdame a hablar de ti; te ofrezco mis obras, ayúdame a cumplir tu voluntad; te ofrezco mis penas, ayúdame a sufrir por ti.

Todo aquello que quieres tú, Señor, lo quiero yo, precisamente porque lo quieres tú, como tú lo quieras y durante todo el tiempo que lo quieras.

Te pido, Señor, que ilumines mi entendimiento, que fortalezcas mi voluntad, que purifiques mi corazón y santifiques mi espíritu.

Hazme llorar, Señor, mis pecados, rechazar las tentaciones, vencer mis inclinaciones al mal y cultivar las virtudes.

Dame tu gracia, Señor, para amarte y olvidarme de mí, para buscar el bien de mi prójimo sin tenerle miedo al mundo.

Dame tu gracia para ser obediente con mis superiores, comprensivo con quienes de mí dependen, solícito con mis amigos y generoso con mis enemigos.

Ayúdame, Señor, a superar con austeridad el placer, con generosidad la avaricia, con amabilidad la ira, con fervor la tibieza.

Que sepa yo tener prudencia, Señor, al aconsejar, valor en los peligros, paciencia en las dificultades, sencillez en los éxitos.

Concédeme, Señor, atención al orar, sobriedad al comer, responsabilidad en mi trabajo y firmeza en mis propósitos.

Ayúdame a conservar la pureza de alma, a ser modesto en mis actitudes, ejemplar en mi trato con el prójimo y verdaderamente cristiano en mi conducta.

Concédeme tu ayuda para dominar mis instintos, para fomentar en mí tu vida de gracia, para cumplir tus mandamientos y obtener mi salvación.

Enséñame, Señor, a comprender la pequeñez de lo terreno, la grandeza de lo divino, la brevedad de esta vida y la eternidad futura.

Concédeme, Señor, una buena preparación para la muerte y un santo temor al juicio, para librarme del infierno y obtener tu gloria.

Por Cristo nuestro Señor. Amén

7. Oración a san Miguel Arcángel

"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla.
Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio.
Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los otros espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas.
Amén." 

8. SALVE a la Santísima Virgen

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra.
Dios te salve.
A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva,
a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora Abogada Nuestra,
vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos,
y después de este destierro, muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
Oh, clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María
Ruega por nosotros santa Madre de Dios para que seamos
Dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.


En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

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